viernes, 27 de febrero de 2015

TODO OCURRE EN LOS FLUJOS DE LA RED QUE LLAMAMOS HIPERREALIDAD

El particular estilo de Ruben Silva es el elegido para comenzar este fin de semana. Esta original obra que mezcla el ensayo con el relato, nos abre una nueva puerta hacia un nuevo estilo literario
















1.- Acaba de sentarse y un estornudo le saca los mocos hacia afuera. Con un sutil ademán pasa su mano izquierda por encima de sus labios, refriega los dedos debajo de la silla y comienza a esperar. Está acostumbrada a ese tipo de prácticas, la de esperar y limpiarse los mocos con la mano. Sabe disimular tanto el aburrimiento como la boca y la nariz sucia. Desde niña que está practicando y todo se le hace muy natural. 

Las cosas que suelen pasar en la intimidad, en medio del silencio y la soledad, pretenden ser la antítesis de todo lo que tiene que ver con la hiperrealidad, con la realidad mediada y filtrada por aparatos registradores, aparatos que a través de la luz, apartan al hombre de su privacidad. La intimidad es una apariencia, un espejismo, una aparición fantasmal. Suponer que esta necesidad, este supuesto “derecho” a la privacidad es un evento mediante el cual es viable estar tranquilos y convencidos de que es posible llevar acabo cierto tipo de actividades ilícitas o mal vistas para el común de la gente (que al ser realizadas en aparente oscuridad nos alejan de toda culpa), es una total falta de conciencia histórica y coyuntural. Pero no está permitido caer en la ingenuidad. Los soportes tecnológicos, cada vez más inteligentes, acechan, observan, vigilan. Esto no es nuevo, sólo que se cree que aún es posible disimular, ocultarse, arrancar de la burla y de la risa de los ojos que miran desde arriba y de todas partes. El tiempo ha comenzado a capturarse, a guardarse, y a su vez a silenciarse. 


(x) Después de un momento de acercar la cámara el guardia del bar se echó a reír a carcajadas de lo que acababa de hacer la señorita que en medio de su escuálida soledad, creía que todo era un secreto. Pero todo es grabado. Todo lo que se dice, escribe, incluso hasta lo que se piensa, queda registrado. El problema está en que aún no se quiere reconocer que la existencia es mera virtualidad. 






2.- En el bar hay escasas personas. Algunas beben cerveza, otras toman café, otras comen pan con carne y palta. Es posible escuchar todo tipo de conversaciones. Entre risas y algunas groserías ella revisa su celular. Tiene pocas llamadas, pocos mensajes. Hace unos días le cortaron internet por no pago. Es fin de mes, tiempo de escases. Es necesario recordar que si bien las redes están en todas partes, sólo el dinero puede deshacerse de ellas. 

Los lugares públicos, que en realidad no son públicos que están mediados por intereses de terceros, son lugares extraños, en donde el sentido común y la vida cotidiana impiden ver la vida de un modo que no sea utilitario. Se come, se bebe o conversa sólo porque se requiere algo a cambio: comida, compañía o arruinar la soledad que hace la vida más melancólica. La utilidad con la que se conciben los espacios, los lugares de encuentro y reunión, los lugares supuestamente públicos, conducen a ver la vida de forma parcial, parcelada, con una mediocridad existencial. No es posible ver lo que hay dentro de las paredes, dentro de los materiales de construcción, toda la vida que debió desaparecer para que un espacio inerte pueda existir. Existe una imposibilidad de ver en el otro, más allá que la idea que aparece de él, su construcción biológio-artificial, su animalidad, sus tripas llenas de mierda a la hora de decir te amo. Los espacios no toleran una conexión coherente entre el objeto y la representación que hace el sujeto a través de sus sentidos, de este ente, de esta cosa, de este fenómeno. Los espacios son flujos, son una red, un rizoma.


(x) La mujer acaba de contener un peo antes de que saliera por su agujero. Las tripas le sonaron, las tripas le dijeron basta. Ella apretó su trasero, se movió suavemente en la silla, dejó salir un aire tibio y continuó con la espera. Ante todo, el ser humano es una máquina biológica altamente compleja, que en su interior, alberga una serie de órganos y mecanismos de lo más repulsivos. La poesía, quizá, debiera estar en ver en medio de ese hedor y repugnancia, algo de belleza. 






3.- Ella viste jeans negros, polera ploma y chaqueta negra. Zapatos finos, sin taco, también negros. No le gustan las joyas. Apenas se echa un poco de pintura en los labios. No le interesa pintarse las uñas. Detesta el color. Desde niña le han dicho que la pintura daña la piel. Ella no ha puesto en duda la palabra de su madre. Aún espera. Lo espera a él, que todavía se encuentra en el taco, en la micro, parado, detrás de un culo grande, delante de un gordo hediondo. 

Los flujos, en tanto secuencias de intercambio he interacción determinada construyen realidades simbólicas inmateriales que constituyen la sociedad. Se habla de flujos de capital, flujos de información, flujos de tecnología, flujos de interacción organizativa, flujos de imágenes, sonidos y símbolos. Los flujos más que ser elementos de organización social, son una expresión de los procesos que dominan la vida económica, política y simbólica. El espacio de los flujos puede comprenderse a través de tres soportes materiales, a saber: circuitos de impulsos electrónicos (microelectrónica, telecomunicaciones, procesamiento informático, sistemas de radiodifusión y transporte de alta velocidad, también basados en las tecnologías de la información), constitución en base a nodos-redes y la organización espacial de las elites gestoras dominantes. Los circuitos de impulsos electrónicos forman la base material de todos los procesos cruciales en la sociedad red. Esto quiere decir que todos los cambios morfológicos en las sociedades actuales son producto del avance y el desarrollo de tecnología electrónica, que a su vez es el soporte de la red social. Con estas tecnologías los lugares físicos cómo se conocen no desaparecen, sin embargo, sí quedan inmersos y condicionados en la red social


(X) Él tiene ganas de meterle manos a ese culo, pero siente pudor, miedo, vergüenza. También siente que comienza a excitarse, comienza a fantasear. A pesar de todo, lo único que quiere es bajarse. Es el miedo. Algo nada desconocido por cierto. El miedo nos constituye como seres en el tiempo en el espacio, de lo contrario, la realidad asesinaría a todos los curiosos. 




4.- Un hombre de unos cuarenta años se acerca a ella y le pregunta si le puede convidar un cigarro. Ella apenas lo mira y le dice que no fuma. El hombre se acerca un poco más y la invita un trago. Ella no acepta. Le dice que espera a alguien. El hombre le mira las tetas. No son grandes pero son firmes, duras. Ella se da cuenta. Se siente intimidada. Entonces llega él, su marido.

Los nodos y redes que constituyen el medio por el cual se une una red electrónica con lugares específicos, características sociales y culturales, no son más que conexiones que articulan entre sí todas las particularidades de un sociedad, siendo estas particularidades fundamentales para entender las dinámicas internas de los diferentes lugares y jerarquía que ocupan cada uno de ellos en la sociedad. A su vez, las elites gestoras dominantes son grupos sociales que ejercen funciones directrices en relación a una articulación de un espacio determinado. Esto quiere decir que en la sociedad red, el dominio de la elite dominante tiene que ver con su capacidad organizativa y a la vez de desorganizar a los grupos que constituyen una mayoría y que sus intereses son sólo parcialmente representados dentro de los intereses de la elite dominante.


(X) El tipo del cigarro y el trago es un pervertido sexual. Se apura en ir al baño a masturbarse. La mujer de la mesa de al lado lo ha perturbado. Después de acabar, se lava las manos, paga la cuenta, vuelve a mirar las tetas de la mujer y se retira. Es necesario recordar: todo ha quedado registrado. Todo es un dato, un número, un flujo. El semen en el wc se ha convertido en un algoritmo altamente sofisticado. 




5.- Él trae jean azules, una polera metalera y zapatillas negras. Parece rockero pero no lo es. Mide 1, 80, tez blanca, delgado, pelo castaño oscuro, liso, hasta los hombros, ojos negros, algo de barba. Ella lo ve entrar y sus ojos se alumbran. A pesar de todo lo quiere. Los días de casados no han andado bien y ella quiere volver a empezar. Eso es todo. Una buena conversación después del trabajo, un buen trago, una buena risa. 

La sociedad de los flujos o la sociedad de la ontología de fluidez. Tenemos aquí un paradigma que permite comprender el funcionamiento de las sociedades altamente tecnologizadas, que desde hace un tiempo se les ha denominado sociedades red. Desde esta lógica surge una ontología de la fluidez por medio del actual contexto sociocultural de las sociedades desarrolladas tecnológicamente


(X) Son simplemente una pareja que, después de varias semanas de conflictos maritales, intentan darse un respiro en un bar. Sólo quieren entregarse a la tregua. Ambos saben que es sólo eso. Aun así tienen la esperanza guardada en algún bolsillo. La utopía del “volver a ser como antes” les sigue rondando por ahí. La utopía de encender un cigarro y ver a través de la llama el amor, el consuelo, la esperanza. 








6.- La conversación comienza trivial. El taco, la micro, el olor nauseabundo de algunos pasajeros, la espera, el aburrimiento, el tipo del cigarro. Se ocultan cosas, claro está. No se habla del culo grande que él fue casi rosando en la micro, tampoco se comenta sobre la boca, la mano y la silla con mocos. Puede que sea pudor, cortesía, falta de confianza. Ambos intuyen que la vida se constituye por lo que se oculta, no por lo que se dice, no por lo que se habla. Es una cuestión de instinto, de saber entender el lenguaje del silencio. 

El cambio que producen las nuevas tecnologías y los continuos flujos de información a los que las sociedades actuales son expuestas, también afecta el modo en que vemos y hablamos: se pasa de hablar de sistemas, estructuras y entornos, a redes, flujos e identidades. Para ejemplificar: el caso del capitalismo. Desde hace un tiempo el capitalismo sólido ha comenzado a ser desplazado por un capitalismo fluido, en el cual, la producción flexible y la ruptura de la lógica dentro-fuera de la fábrica, han generado constantemente productos para ser vendidos y consumidos rápidamente. Las nuevas lógicas de funcionamiento, reestructuración de las empresas, subcontratación, adelgazamiento, relocalización, externalización, constituyen un nuevo modelo de actividad dado por los drásticos cambios tecnológicos. Por lo tanto, hablar de una ontología de la fluidez tiene que ver con la comprensión de la inestabilidad ontológica de los fenómenos sociales, que a través de su fluidización, constituyen nuevas formas de lectura e interacción social, en tanto el paso de lo material a lo inmaterial, de lo sólido a lo fluido, es la nueva constante en las sociedades tecnologizadas.




(X) Una buena relación matrimonial se sustenta en el ocultar toda clase de información, actividades o ideas que puedan ser perjudiciales para la salud marital. En este sentido el matrimonio es pura imposición y violencia. Los acuerdos, aunque nunca explícitos, se toman con tranquilidad por ambas partes. La verdad en su versión más cercana a lo real, no puede salir a flote. Un matrimonio no habla de la verdad o no se constituye en base a la verdad. De ser así, no duraría ni un solo día. 




7.- Pero incluso antes de empezar, todo se va a la mierda, porque ella se desconcentra y pierde el interés en la reunión. Lo escucha pero su atención se escabulle. Una serie de recuerdos sin orden y a una velocidad exorbitante la sacuden, la rodean, danzan alrededor de su memoria. La niñez, su familia, sus mascotas, sus cumpleaños, la masturbación, el llanto, la comida, las películas, la casa verde donde vivía cuando niña, el sexo, el árbol del que se cayó y se rompió el brazo, el perro que murió atropellado frente a la puerta de la escuela, la misma escuela, con la imagen de Cristo crucificado en la entrada, sus exparejas, su país, su continente, el mundo, la vida.

Las sociedades actuales se están organizando en base a redes, por lo que sus morfologías se han visto trastocadas. Las sociedades red, en tanto que conjunto de nodos interconectados, a través de la masificación de internet, han crecido de manera exponencial, creando nuevas formas y canales de comunicación, integrándose en ellas, tanto la producción y distribución simbólica como material de significados. Las sociedades red se han constituido en base a servicios avanzados, enormes cantidades de flujos de información y una nueva concepción de la ciudad, a saber: la ciudad global. 


(X) En los flujos de red llamados hiperrealidad ocurre toda la vida. La vida no como una experiencia dentro del espacio y del tiempo, sino, la vida como un concepto, una idea que carece de naturaleza, por lo tanto es artificial, es cultural. Dentro del flujo de la vida que hoy es una red hiperreal, la vida es sólo la representación de sí misma. La vida no es vida como tal, sino una representación de algo que no se puede comprender. Es indecible. Las historias que ocurren no dentro de la vida, sino dentro de la red en la que la vida también se encuentra, sólo pueden ser vividas como unas constantes incertidumbres. 




8.- Él lo intuye, él sabe que la historia comienza a rodar otra vez. La misma de hace meses, sin modificación aparente. Y eso a él le molesta. Le hace pensar que cinco años juntos han terminado en un aburrimiento absoluto. El trata de fingir, de seguir siendo cordial, pero ella ya no está, ha desaparecido dentro de sí. Entonces él le propone irse a casa y descansar. Ella acepta. Pagan la cuenta y se retiran. Al pasar por la puerta, las múltiples voces del bar dejan un eco efímero de información, de detalles del pasado y proyectos del futuro que salen como rayos de fuego de la boca de toda la gente. 

Sin embargo, los flujos de información, mientras conectan a las personas en una inmensa red global, reducen su interacción cara a cara, y con ello, la realidad cotidiana se convierte en digital. La ciudad global, en tanto nuevo paradigma social-urbanístico, no puede reducirse sólo a unas cuantas ciudades sobrepobladas.


(X) Otro intento que a pesar de todo, también será fallido. Cambiar de ambiente, de locación, puede que resulte para una pareja que recién comienza a pasarlo mal. Pero para ellos no. Llevan un buen tiempo entre el amor y el odio. Irse a casa no cambiará las cosas. Escapar puede que sea la única solución. 




9.- Después de un sexo flojo ella pone la aguja y la Patética empieza a sonar. Al cabo de unos minutos él le dice que no entiende una sola nota. Ella le dice que no importa, que sólo debe dejarse llevar. Intenta hacerlo pero no resulta. Porque al cabo de unos segundos le pide que cambie la música. Entonces ella se enoja. Le grita que es un imbécil y si quiere puede salir a emborracharse con sus amigos porque ella necesita estar sola. Y eso hace. Se pone la ropa, se arregla el pelo, toma agua y sale de la casa. 

Es notorio que en una sociedad red las vidas de las personas se vean modificadas y transformadas por el avance de las nuevas tecnologías, y las sociedades y las ciudades, se conviertan en centros informacionales, en donde los flujos de información modelan las relaciones sociales y las formas de ver y entender el mundo.








(X) El sexo no alivia las cosas, las empeora. Si el hombre fuese un animal asexuado, todo andaría mejor. Nada de violencia sexual, nada de dominación sexual, nada de morbo sexual. Un ser humano sin sexo, o más bien, sin ambiciones sexuales, sería una criatura quizá más apacible, más cordial, aunque no menos ambiciosa. 




10.- La música sigue fluyendo. Prende un cigarro, pone uno de sus brazos detrás de la cabeza y comienza a escuchar. Mientras lo hace, entiende que los tipos como Roberto son insensibles, incapaces de comprender una melodía, incapaces de detener sus vidas y observar como el tiempo se diluye. Unos buenos para nada, piensa. En ese momento se da cuenta que ha compartido su vida con un sujeto sin gusto. Lo medita y al final termina riéndose de su ingenuidad. Después de unos minutos de tristeza, rabia y desapego, vuelve a concentrarse en Beethoven y trata de alejarse de los malos recuerdos.

Más allá de coincidencias o desacuerdos teóricos, en las sociedades red, la interacción con “el otro” se ha visto modificada por el avance de las nuevas tecnologías de la información. Interacción personal medida por dispositivos digitales, cambio de vocabulario y conceptos a nivel del habla, nuevas formas de significación de la realidad, y nuevas formas de interacción social, son sólo algunos de los cambios que las sociedades altamente tecnologizadas han venido evidenciando a lo largo de los últimos treinta años. 


(X) La música puede que sea una especie de salvación tormentosa. Ayuda a resistir, pero a la vez puede entregar el recuerdo más odioso de una infancia ardiendo en llamas. La música en ningún caso es una salvación. Por el contrario, es lo más parecido a una trinchera, protege y resguarda, pero también es tumba y muerte por descuartizamiento. 




11.- Entonces, mientras Beethoven se paseaba por sus oídos, imagina a Roberto, con su barba, su pelo liso y sus dedos cuadrados, que se posa frente a ella como un reflejo, como el reflejo de un hombre ya inexistente, una idea, un espejismo. Pero sin siquiera haberlo esperado, el rostro de Roberto comienza a atormentarla, porque empieza a entrar a intervalos regulares una y otra vez por la puerta de la pieza. Y las múltiples repeticiones hacen detener el tiempo, el cuarto queda convertido en una nave espacial suspendida en el espacio, mientras la realidad se detiene al momento en que se desfragmenta y se desploma. También el tiempo empieza a avanzar hacia atrás a una velocidad incalculable. “La realidad”, dice la mujer, “ya no sé cuál es la realidad”. Y la imagen tormentosa de Roberto saliendo y entrando de la pieza continuó por unos instantes, hasta que por fin se detiene y ella entiende que todo ha sido un flash back de LSD. Una tonelada de mierda que aún andaba dando vueltas por su cabeza.





Las nuevas tecnologías numéricas suponen un cambio dramático en las sociedades contemporáneas. La transformación no es menor, el cambio es antropológico. Veinticinco siglos de escritura se han visto desplazados por las nuevas tecnologías de la información que han desarrollado un nuevo tipo de lenguaje escritural y un nuevo formato de texto, el digital o hipertexto. Una sociedad en base a redes, donde los flujos de la información son abundantes y se sincronizan con la percepción de los sujetos en tiempo real, no es otra cosa que una sociedad que basa su funcionamiento en una convergencia tecno-científica (en cuanto serie de tecnologías que se hacen presentes y permiten almacenar enormes cantidades de datos) y en las telecomunicaciones (en la medida en que más allá de simplemente almacenar datos, estos son trasmitidos de forma global y en tiempo real a través de diversos medios a la velocidad de la luz) .


(X) Un viaje en lsd es lo más parecido a la muerte, dicen muchas personas. ¿Pero cómo comparar un viaje en lsd con la muerte si no se sabe cómo es esta? ¿O en la cabeza humana existen atisbos del más allá producto de algo así como una tarjeta de memoria o un chip con esa información que nos puso el creador antes de arrojarnos a esta dimensión tridimensional? 




12.- Antes de salir del bar le da un tímido beso que ella responde con algo más de soltura. Ella le dice que no es bueno que sigan viéndose, porque le están pasando cosas con él. Él no toma muy en cuenta su comentario y la vuelve a besar. Después de haberla dejado en el taxi comienza a caminar hacia su departamento. La noche está helada y al parecer va a llover. Unas cuadras antes de llegar al edificio piensa en su vida y extraña a su madre. “La madre”, piensa, “cuán lejos ha quedado el tiempo en que solía ser un buen hijo”. Al regresar, borracho y confuso, su mujer yace en la cama, durmiendo. Se acerca, la mira, duerme profundo, apenas respira, un hilito de saliva le corre por la mejilla que está apoyada en la almohada. Da un suspiro y siente ganas de matarla en el acto, pero retrocede, se va al baño, se mira al espejo, se moja la cara, se lava los dientes, y se va a acostar al sillón. Antes de dormir, decide dejarla. “Mañana” dice, “mañana cuando despiertes yo no estaré aquí”. 

Se puede decir entonces que, en las sociedades contemporáneas se está en presencia de una nueva revolución, la revolución de la memoria, en cuanto la memoria humana fue administrada a través la escritura y en la actualidad, este tipo de memoria, en tanto estructurada por al libro y a la escritura gráfica, se ha comenzado a modificar, pasando de una dependencia exclusiva de la escritura analógica, a una dependencia exclusiva de lo audiovisual.


(X) La posibilidad de que al próximo minuto un hombre pueda convertirse en un asesino es algo tan obvio como que el día conduce a la noche, encima del mar no hay tierra o un árbol nunca dirá una palabra. ¿Pero por qué la mayoría de la humanidad se mantiene al margen del asesinato? La respuesta dentro del derecho, las ciencias y la religión puede ser conocida. Pero más allá de una respuesta simple, los hombres no se convierten en asesinos así como así, porque no tienen la necesidad de hacerlo. Cuando un hombre la tiene, de seguro, no duda en verse lleno de la sangre del prójimo. Sin embargo, otros no serán capaces de llegar a tan sublime transformación. ¿Y qué pasará con ellos? Serán devorados, muertos y decapitados. Porque esta realidad tridimensional es un espacio de la supervivencia y eso, la cultura moral-occidental, se ha encargado de encubrir de manera perfecta. 




Santiago, 2014






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