martes, 30 de junio de 2015

LOS ARQUEROS


Arthur Machen fue un escritor y periodista gales, autor de relatos de terror fantástico, además de actor. Desde el principio de su carrera literaria Machen expuso en sus obras sus creencias místicas de que más allá de lo existente en el mundo ordinario se esconde otro mundo misterioso y extraño que quebranta las leyes de la lógica y la razón cotidianas. Sus obras de 1890, con fuertes influencias góticas y decadentistas, concluyen que apartar este velo de normalidad puede llevarte a la locura, el sexo y la muerte, aunque casi siempre es una combinación de estos tres elementos. Hoy destacamos su relato Los Arqueros.











      Pasó durante la Retirada de los 80 mil, y la autoridad de la censura es suficiente excusa para no ser más explícito. Pero pasó durante el más terrible día de aquella terrible época, el día en que la ruina y el desastre llegó tan cerca que su sombra cayó sobre Londres; y, sin ninguna noticia certera, los corazones de los hombres se angustiaron; como si la agonía de los ejércitos en el campo de batalla hubiera ingresado en sus almas.

En este amargo día, cuando trescientos mil soldados con sus artillerías se desbordaron como una inundación contra la pequeña compañía inglesa, había un punto específico en nuestra línea de batalla que estaba en peligro atroz, no de mera derrota, sino de suprema aniquilación. Con el permiso de la Censura y de los expertos militares, esa posición podía ser descripta como una saliente, y si esa unidad que la defendía era aplastada y quebrada, entonces, todas las fuerzas británicas serían despedazadas, y los Aliados deberían retroceder y se perdería inevitablemente el Sedán.

Durante toda la mañana los cañones alemanes habían tronado y desgarrado el área, y a los cientos o más de hombres que la defendían. Los hombres bromeaban sobre los cañonazos y encontraban nombres graciosos para estos, hacían apuestas y los recibían con pequeñas canciones. Pero las balas seguían explotando y desgarrando las extremidades de buenos ingleses, y a medida que las horas del día avanzaban, también lo hacían los terribles cañonazos. Parecía que no había auxilio. La artillería inglesa era buena, pero no había suficientes unidades cerca y las que quedaban, habían sido rápidamente reducidas a chatarra por las explosiones.

Hay momentos en una tormenta en el mar en que la gente se dice entre sí, "esto es lo peor; no puede ser más duro." y entonces hay un trueno diez veces más fiero que todos los anteriores. Así estaban en esa trinchera los británicos.

No había corazones más fuertes en el mundo entero que los de aquellos hombres; pero igualmente se veían espantados por esos mortíferos cañonazos alemanes que les caían encima y los aplastaban. Y en un momento pudieron divisar desde sus cubrimientos, que una tremenda muchedumbre se estaba movilizando hacia sus líneas. Los quinientos supervivientes que aún resistían pudieron divisar a lo lejos a la infantería alemana que venía a presionarlos, columna tras columna, una hueste de hombres grises, diez mil de ellos.

No había mucha esperanza. Algunos de ellos se chocaron las manos. Un hombre improvisó una nueva versión del canto de batalla, "Adiós, adiós a Tipperary," terminando con "y no volveremos más". Todos se comenzaron a despedir con rapidez. Los oficiales creían que esta sería una buena oportunidad de ascenso; en tanto los alemanes avanzaban línea tras línea. El humorista de Tipperary preguntó: "¿qué precio tiene en Sidney Street?" Y un par de ametralladoras hicieron lo mejor posible. Pero todos sabían que era inútil. Los cuerpos grises seguían su avance en compañías y batallones, y otros se les unían, y se expandían y avanzaban más y más.

"Mundo sin fin. Amén," dijo uno de los soldados con cierta irrelevancia, mientras apuntaba y disparaba. Y luego recordó, no podía saber el porqué, un extraño restaurante vegetariano en Londres, donde había ido una o dos veces a comer excéntricos platos de coteletas hechas de lentejas y nueces que pretendían ser bistecs. Todos los platos de ese restaurante tenían impresos una figura azulada de San Jorge, con la consigna Adsit Anglis Sanctus Geogius, que San Jorge ayude a los ingleses. Este soldado resultó que sabía latín y otras cosas inútiles, y en ese momento, mientras disparaba a su hombre en la masa que avanzaba, a 300 yardas de distancia, vociferó aquella pía frase vegetariana. Y siguió disparando hasta el fin, y al final Bill, a su derecha, tuvo que abofetearlo alegremente para obligarlo a detenerse, diciéndole que si seguía así, malgastaría las municiones de Su Majestad y no podía desperdiciarlas en horadar pequeños parches de alemanes muertos.

El estudiante de latín, luego de pronunciar su invocación, sintió algo así como una sensación de entre estremecimiento y shock eléctrico. El rugido de la batalla se acalló en sus oídos y se trocó en un apacible murmullo, y en vez de tal sonido, escuchó, según dijo luego, una gran voz, que resonaba como el trueno: "¡Formación, formación, formación!"

Su corazón comenzó a arder como una brasa y luego se enfrió como el hielo, ya que le pareció escuchar como un tumulto de voces respondía al llamamiento. Escuchó, o creyó escuchar, a cientos que gritaban: "¡San Jorge, San Jorge!"

"¡Ha! Señor; ¡ha! ¡dulce Santo, sálvanos!"

"¡San Jorge por la feliz Inglaterra!"

"¡Salve! ¡Salve! Monseigneur San Jorge, socórrenos."

"¡Ha! ¡San Jorge! ¡Ha! ¡San Jorge! Un fuerte y enorme arco."

"¡Caballero del Cielo, ayúdanos!"

Y mientras el soldado escuchaba esas voces, vio frente a sí mismo, más allá de la trinchera, una larga línea de formas, con aureolas resplandecientes a su alrededor. Eran como hombres que llevaban arcos, y luego de un grito, lanzaron su nube de flechas, silbando y zumbando a través del aire, hacia la masa de alemanes.

Los otros hombres en la trinchera seguían disparando. No tenían esperanza; pero seguían apuntando como si estuvieran disparando en Bisley. De pronto uno de ellos elevó su voz en inglés, "¡Dios nos ayuda!" gritó al hombre que estaba a su lado, "¡esto es maravilloso! ¡Mira a aquellos hombres, míralos! ¿Los ves? No están cayendo por docenas, ni por cientos; caen por miles. ¡Mira, mira, mira! Mientras te digo esto, ha caído un regimiento."

"¡Cállate!" dijo el otro soldado, tomando un blanco, "¡que estamos por ser gaseados!"

Pero luego de hablar tragó saliva del asombro, ya que era verdad que los hombres grises estaban cayendo por miles. Los ingleses podían escuchar los gritos guturales de los oficiales alemanes, el crepitar de sus revólveres al disparar a los renuentes; y cómo línea tras línea, caían todos por tierra.

En todo momento el soldado cultivado en el latín escuchaba el grito: "¡Salve, salve! ¡Monseigneur, santo, rápido en nuestra ayuda! ¡San Jorge, ayúdanos!"

"¡Sumo Caballero, defiéndenos!"

Las zumbantes flechas volaban tan rápido y en espesas nubes que oscurecían el cielo; la masa pagana se iba disolviendo frente a los soldados.

"¡Más ametralladoras!" gritó Bill a Tom.

"No los escuches," respondió Tom. "Pero, gracias a Dios, de todas maneras; hemos triunfado."

De hecho, hubo diez mil soldados alemanes muertos antes de llegar a esa saliente de la tropa inglesa, y consecuentemente no alcanzaron Sedán. En Alemania, un país regido por los principios científicos, el Alto Mando General decidió que los indignos ingleses habían utilizado tanques que contenían un gas venenoso de naturaleza desconocida, y no hallaron heridas reconocibles en los cuerpos de los soldados muertos. Pero el hombre que había probado nueces que sabían como bistec, supo que San Jorge había traído esos arqueros de Agincourt a auxiliar a sus pares.




lunes, 29 de junio de 2015

BEDROOM DREAMERS UNA DEUDA PENDIENTE


Formados el 2014, Bedroom Dreamers son una de las piedras angulares de una escena emergente basada en capas de sonido y murallones de reverb como ellos bien lo definen. Cómplices de las bondades de géneros como el shoegaze y rock alternativo minimalista, además de una serie de presentaciones que marcan su prometedora carrera sus miembros comparten con Patricio Zenteno a través de una exclusiva entrevista sobre la propuesta y dirección de la banda.



Entrevista realizada por Patricio Zenteno






1.- ¿Cómo podrías definir el elemento más característico del sonido del grupo? ¿Cuál sería un denominador común como influencia entre los miembros de la banda?


Sería el producto en sí. Si bien nuestras influencias están muy definidas, cada una de las piezas permite la forja de algo que te suena familiar, pero, con el gusto y la sensación que otorga la banda. 

En cuanto al sonido característico de la banda en sí, yo no sabría cómo definirlo. Tal vez ¿Música de iglesia con arreglos? La verdad es que nos definen y comparan siempre de maneras distintas.




2.- ¿Cuáles son los aciertos y desaciertos que han enfrentado al momento de entregarse a su propuesta durante el último año?



Ha habido más gente que le gusta, como también gente que no recientemente. Hemos querido alejarnos un poco del alma máter, el shoegaze. Esto se debe a que siempre hay ganas de jugar con los estilos, podríamos decir que es un ir y volver a casa.




3.- ¿Qué tipos de elementos o instrumentos les gustaría probar o integrar al proyecto? 



Lo que se nos ocurra! Desde el inicio ha habido ganas de usar sintes, teclados o pistas y ya hay planes bastantes serios de usar saxofón. 








4.- ¿Cuáles serían los planes o apuestas de la banda para lo que queda de año?




Principalmente hay planes de tocar fuera de la región y de grabar un single a la manera usual, es decir, como una “producción de alcoba”.





5.- Dentro de las anécdotas -que deben abundar- respecto a lo envolvente del sonido o capas incluyendo la misma voz qué podrían contarnos, ¿los encuentran muy volátiles? 




Es un método en el que casi nadie está acostumbrado. Ya que son tres guitarras, así que los roles de cada una de ellas deben estar bien definidos en la base rítmica, solos y esa "muralla reverberada"; la voz es otro tema, porque canto en un registro bajo, el que resulta ser muy fácil de ocultar y de confundir junto a todo el sonido que ejecutamos. Sin embargo, la idea es que no destaque y creo que eso es lo más difícil de hacer llegar a la gente, de que entiendan que esa es nuestra intención.









6.- Antes de cerrar la entrevista y agradecerles por su tiempo y disposición para responder a todas nuestras preguntas, me gustaría que hicieran una invitación a quienes no los conocen y que también nos recomienden bandas con las que han compartido escenario y sonidos.




Cyberamig@s y lectores del papel somos "Bredroom Dreamers", una banda de shoegaze oriundos de La Serena (una de las tantas nuevas propuestas de la IV Región). Nos pueden encontrar en Facebook, SoundCloud y BandCamp en donde podrán escuchar nuestro EP -en progreso- de 4 temas. 


Anexo inmediatamente a bandas pioneras de esta neo escena musical regional como los Animales de Lumière, donde Felipe Antonio, nuestro baterista es bajista, los chicos de Urban Monk, estandartes ahora radicados en Santiago, el side project de nuestro guitarrista Mario Iturrieta, Kilómetro 22, que está de pelos y a los hermanos de armas, los SeaTemples, que partieron el año pasado con harto que mostrar, ellos presentan una propuesta muy interesante con su formación rupturista. 





Puedes buscar mas de esta  banda siguiendo los siguientes links;


https://soundcloud.com/bedroom-dreamers-chile



https://www.facebook.com/thebedroomdreamers



http://bedroomdreamerschile.bandcamp.com



videos




https://www.youtube.com/channel/UCGoLIBEsxoB-xoBe9pZp5bw



https://www.youtube.com/watch?v=gO_yACBF9yM



https://www.youtube.com/watch?v=2srxP5LWJ4c





https://www.youtube.com/watch?v=TttezQfY7xU



Bueno, los dejamos con una de sus presentaciones en el segundo festival auricular







domingo, 28 de junio de 2015

MATIAS SANTA MARIA

Presentamos en esta oportunidad el trabajo artístico de Matias Santa Maria, joven y prometedor pintor chileno destacado por su estilo definido por algunos como espacial. Importante fue su exposición llamada Via Láctea realizada el 2012



























sábado, 27 de junio de 2015

MONSTRUOS Y NIÑOS

El día de hoy destacamos el trabajo literario de una escritora local. Pia Ahumada Seura, joven serenense, y autora del libro Teleidoscopio publicado el 2012, es dueña de un estilo particular, que envuelve al lector en una atmósfera inquietante. Desde su libro Teleidoscopio hemos extraído Monstruos y niños, breve cuento que refleja muy bien el estilo de esta joven escritora. Pia a su vez es una de las editoras de la revista Escarnio y también es la creadora y encargada del taller de encuadernación Me Pego Un Tiro.











            La pequeña Pabla camina a su casa. Ella vence cada día su miedo al hombregato, debe llegar a su casa. Junto a ella, un grupo de pequeños escolares; ellos también temen al hombregato. 

       La niebla se arrastra a esas horas de la tarde, parece una cortina gris, situación que antecede la aparición del temible hombregato. Los maullidos asustan a cualquiera  que camine a esas horas, los estrechos escalones se entrelazan como en una bola de estambre, ese molesto sonido que parece venir de todas las esquinas a la vez. Los niños corren a sus casas por que escuchan los pasos del hombregato, pasos que hacen que la tierra tiemble. Algunos niños no regresaron jamas a sus casas, el hombregato los engulló. 

    Algunas calles mas allá les espera el hombregato cada vez que los niños salen a jugar; sabe que algún niño decidirá hoy irse solo a casa.  Que festín se dará esta noche!






viernes, 26 de junio de 2015

DEATH METAL

Hoy viernes destacamos al escritor Chileno Alvaro Bisama y su relato Death Metal, que aparece en Los Muertos, quizás uno de sus últimos libros de cuentos. Los relatos contenidos en este volumen son una muestra clara de la versatilidad de Álvaro Bisama (Valparaíso, 1975), autor que pasa por su mejor momento creativo. Los Muertos, publicado por Ediciones B, puede leerse como el mapa fragmentado de un relato mayor, como la hoja de ruta de una autopista desolada que se extiende hacia un horizonte borroso, hecho de ceniza, descargas eléctricas y transitada por muertos que no saben que están muertos.




Creditos: futuro.cl — http://www.futuro.cl/blog/2014/01/adelanto-los-muertos-nuevo-libro-de-alvaro-bisama/








        A él lo conocíamos de esa época, de cuando escuchábamos a Kreator. Era más bien pavo, huevoncito. Pendejo. En la universidad cambió. Eso pasa cuando algunos se van del pueblo. Se convierten en otras personas. Yo creo que él no era demasiado inteligente. Por eso le pasó lo que le pasó. Yo no sé mucho. Me sé la parte de acá. A veces se juntaba con nosotros. Íbamos a esa botillería que quedaba cerca del cerro y comprábamos una garrafa y nos pasábamos la noche en la línea del tren. 

Una vez una locomotora que venía con las luces apagadas casi nos mata. Llevaba !erros para esas fundiciones que hay cerca de San Felipe. Fue una sombra que nos curó la resaca y nos llenó de espanto. Fue una ballena negra atravesando el pueblo de noche como una pesadilla concreta. Otra vez nos llevaron presos unos pacos de civil. Sonamos. Nos pasamos la noche en el calabozo. Él era chico. Tenía a lo más quince. Siempre andaba con una polera de Iron Maiden. Hablaba de los cuentos de Lovecraft. Yo le dije que conocía a un tipo que tenía el Necronomicon fotocopiado. Se lo había vendido un librero de Valparaíso. Estaba en inglés. Nadie leía inglés. Lo leímos igual. Fingimos que lo leíamos, pero nadie lo entendía. Las bandas del pueblo escribían sus canciones satánicas con un diccionario de inglés-español en la mano. Nadie se preocupaba de la gramática. 

Aún nadie conocía el Matando Güeros. Las letras, eso sí, siempre eran 148 escabrosas: fetos salidos del averno que emergían del vientre de muertos vivos, lobos gigantes que despedazaban gente en ciudades donde habían caído pedazos de la luna, que ahora estaba partida por la mitad; asesinos seriales que se dejaban violar por el Anticristo. Cosas así. Imagínatelas cantadas en un inglés chapurreado, sonando pésimo porque los parlantes y los músicos y su instrumentos también eran pésimos. Imagínatelos leyendo ese Necronomicon e intentando entender cosas de ahí y luego largándose al Brutal Party mientras todos sacudían la cabeza con esas letras y escuchaban covers de Venom. Porque creíamos en ese Necronomicon fotocopiado. Creíamos al punto que una vez hicimos un ritual satánico. Él estaba entre los asistentes. Conseguimos una cabeza de chancho, subimos a un cerro y la quemamos. Invocamos a una divinidad lovecraftiana y escuchamos ese disco de Destruction que remeda una de las imágenes de Fantasía de Disney. 

No pasó nada. No vino nadie. Nos quedamos en el cerro esperando. Para terminar la noche, nos bajamos una garrafa. Él estaba ahí. Yo creo que se tomaba en serio el ritual. Yo creo que a los quince años se creía satánico. Se tatuó en el brazo un mono que aparecía en la carátula de un disco de Sepultura. Fue donde ese tipo rucio que antes tenía una banda y se lo hizo en una tarde. Le cobró barato. Le salió bien feo: una mancha negra sobre la piel roja. O una mancha roja sobre la piel negra. Ahora que no queda nada de él, me acuerdo de eso, de la confusión de los colores entre el tatuaje y la piel. De que era medio satánico y que era simpático. Del tatuaje. De que le iba bien en el colegio. Cuando dio la prueba, quedó en la USACH, en Santiago. Se fue para allá. Volvía en los veranos a trabajar en el local de pernos de su papá. Una vez nos quedamos en su casa en Ñuñoa. Venía un grupo noruego y nos fuimos para allá. Él no fue. No tenía plata. Nadie hizo el esfuerzo por invitarlo. 149 Después del recital nos pasamos a un bar a la Alameda y luego tomamos una micro. Vivía en uno de esos blocks que quedan cerca del Estadio Nacional. Abrimos unas cervezas y nos acostamos como pudimos en los sillones. Él se levantó temprano. No nos despedimos. Ese verano no volvió al pueblo. Se perdió en unos trabajos voluntarios. No supimos qué pasó. En ese espacio vacío que fue el tiempo en que no lo vimos, todo lo que conocíamos de él se esfumó. Supimos que se dejó un mohicano. Supimos que se mudó a una casa okupa. 

Unos amigos se quedaron en esa casa luego de otro recital de otra banda noruega. Él ya era vegetariano. Durmieron en el suelo. Esa madrugada se tomaron una caja de vino y comieron unos tallarines con carne de soya. Él les dijo que ahora esa era su vida. Que había dejado la universidad. Que estaba bien. Que su cuerpo era un templo. No les dijo nada más. Les dijo que estaba bien, que no se preocuparan. Que sabía lo que hacía. No volvió más al pueblo. La otra noche, mientras cargaba en la noticia por la tele. Mostraron su foto. Se parecía y no se parecía a la persona que había conocido. Estaba más !aco. Se estaba quedando pelado. Estaba comenzando a parecerse a su padre. Iba en bicicleta a poner una bomba. ¿A quién se le ocurre ir a poner una bomba en bicicleta? ¿A quién se le ocurre leer el Necronomicon fotocopiado? ¿A quién se le ocurre quemar una cabeza de chancho en la punta del cerro? ¿A quién se le ocurre irse del pueblo a la universidad y dejar la universidad? ¿A quién se le ocurre comer tallarines con carne de soya? ¿A quién se le ocurre querer destruir al Estado? ¿A quién se le ocurre vivir en una casa okupa?¿ ¿A quién se le ocurre quedarse en cuclillas en la oscuridad ocurre armar una bomba en la calle? ¿A quién se le ocurre  150 la sombras? No lo sé. No se me ocurre nada. Unos amigos tomaron un bus y fueron a Santiago al funeral. Yo me quedé acá. Yo me quedé en el pueblo. Yo nunca aprendí inglés. Yo me quedé acá leyendo el Necronomicon fotocopiado.




jueves, 25 de junio de 2015

FRANCISCO LOURIDO

Hoy destacamos el trabajo fotográfico del chileno Francisco Javier Lourido. En Diciembre del 2002 expone en el Centro Cultural de España, en la muestra colectiva “La ensoñación de mirar”
En Octubre 2003 y Diciembre del mismo año es seleccionado para el 40° Salón nacional de arte fotográfico del Foto Cine Club y seleccionado en el concurso “Transeúntes de la ciudad” de la Universidad del Pacífico. Diciembre del 2003 a marzo 2004 realiza su práctica profesional en el diario El Mercurio S.A.P.
Desde el año 2007 vive en Europa, sin parar su producción fotográfica.





















miércoles, 24 de junio de 2015

SABOR


Wilhelm Albert Włodzimierz Apolinary de Kostrowicki, mejor conocido como Guillaume Apollinaire, fue un poeta francés de principios del siglo XX. Fue precisamente, a comienzos de este siglo cuando Guillaume Apollinaire idealiza el verso libre creando los caligramas, en los cuales se representa la imagen del discurso dibujándola con sus propias palabras. Hoy destacamos su poema Sabor.




















martes, 23 de junio de 2015

LA SONRISA DEL CYBORG


La sonrisa del Cyborg, cuento del genial escritor Isaac Asimov, es el elegido este martes por Experimental Lunch
























      Johnson estaba rememorando del modo en que lo hacen los viejos y me habían advertido de que hablaría acerca de los cyborg -esas personas que cruzaron velozmente la escena de los negocios a comienzos de este siglo XXI nuestro. Aun así, había tomado una buena comida a su cargo y estaba listo para escuchar.

Y, como sucedió, fue la primera palabra que salió de su boca.

-Los cyborg -dijo- no estaban regulados en aquellos días. Hoy en día, su empleo está tan controlado que nadie puede obtener ningún beneficio de ellos, pero hace un tiempo... Uno de ellos hizo a esta compañía el negocio de diez mil millones de dólares que ahora es. Yo lo elegí, ¿sabe?

-Me dijeron que no duraron mucho -dije.

-No en esos días. Se extinguieron. Cuando uno agrega microchips en puntos clave del sistema nervioso, luego, en diez años a lo sumo, el cableado se funde, por así decirlo. Luego se retiraron... -una pequeña laguna- conformes, ¿sabe?

-Me extraña que alguien se sometiera a eso.

-Bueno, los idealistas estaban horrorizados, por supuesto, y es por eso que llegó la regulación, pero no fue tan malo para los cyborg. Solo ciertas personas podían hacer uso de los microchips ­cerca del ochenta por ciento de ellos eran varones, por alguna razón- y, para el tiempo en que estuvieron activos, vivieron vidas de magnates navieros. Después de eso, siempre recibieron el mejor de los cuidados... no diferente del que recibían los atletas de primera línea, después de todo; diez años de vida joven activa, y luego el retiro.

Johnson sorbió de su trago.

-Un cyborg no-regulado podía influenciar las emociones de otras personas, ¿sabe?, si estaban bien instalados los chips y tenían talento. Podían emitir juicios sobre la base de lo que percibían en otras mentes y podían reforzar algunos de los juicios que estaban haciendo los competidores, o despertarlos para bien de la compañía local. No era injusto. Las otras compañías tenían a sus propios cyborg haciendo lo mismo -suspiró-. Ahora, ese tipo de cosas es ilegal. Es una pena.

-Escuché que esa ilegal colocación de chips sigue haciéndose -le dije, confidente.

Johnson gruñó.

-Sin comentario -dijo, y lo dejé pasar-. Pero incluso hace treinta años -continuó-, las cosas estaban todavía a la vista de todos. Nuestra compañía era solo un punto insignificante en la economía global, pero habíamos localizados dos cyborg que deseaban trabajar para nosotros.

-¿Dos? Nunca antes escuché eso.

Johnson me miró ladinamente.

-Sí, nosotros lo arreglamos. No es ampliamente conocido en el mundo exterior, pero devino en un reclutamiento inteligente y eso era ligeramente -sólo una pizca- ilegal., incluso entonces. Por supuesto, no pudimos contratarlos a los dos. Conseguir que dos cyborg trabajen juntos es imposible. Son como los grandes maestros de ajedrez, supongo. Póngalos en la misma habitación y automáticamente se desafiarán mutuamente. Competirían continuamente, cada uno intentando influir y confutar al otro. No se detendrían -realmente no podrían- y se fundirían el uno al otro en seis meses. Varias compañías lo averiguaron, a gran costo, cuando los cyborg entraron en operación.

-Puedo imaginarlo -murmuré.

-De modo que ya que no podíamos tener a los dos, y solo a uno, queríamos al más poderoso, obviamente, y eso solo podía ser determinado oponiendo el uno al otro, sin permitir que se arruinaran. Me dieron a mí ese trabajo, y estaba bastante claro que si escogía a uno que, al final, resultara inadecuado, también sería mi final.

-¿Cómo lo hizo, señor?

Sabía que había tenido éxito, por supuesto. Una persona no puede convertirse en el presidente del consejo de una firma de nivel mundial por nada.

-Tuve que improvisar -dijo Johnson-. Primero, investigué a cada uno por separado. Los dos eran conocidos por sus códigos, para decir la verdad. Es esos días, sus verdaderas identidades tenían que estar ocultas. Un cyborg que se supiera que era un cyborg era medio inútil. Ellos eran C-12 y F-71 en nuestros registros. Ambos estaban al final de los veinte. C-12 no tenía compromisos; F-17 estaba comprometido para casarse.

-¿Casarse? -dije, un poco sorprendido.

-Por cierto. Los cyborg son humanos, y los cyborg masculinos son muy buscados por las mujeres. Es seguro que serán ricos y, cuando se retiren, sus fortunas estarán habitualmente bajo el control de sus esposas. Es un buen partido para una joven... Entonces los puse juntos, con la novia de F-71. Deseaba ansiosamente que ella fuera guapa, y lo era. Encontrarme con ella fue casi un impacto físico para mí. Era la mujer más hermosa que hubiera visto jamás, alta, de ojos oscuros, con una figura maravillosa, y apenas algo más que una insinuación de ardiente sexualidad.

Johnson pareció perderse en sus pensamientos por un momento, luego continuó.

-Le digo que tuve la fuerte inclinación de ganar a la mujer para mí mismo pero no era posible que cualquiera que tuviera un cyborg lo transfiriera a un simple ejecutivo novel, que es lo que yo era en esos días. Transferirse ella misma a otro cyborg sería otra cosa... y pude ver que C-12 estaba tan afectado como yo. No le podía quitar los ojos de encima. De modo que permití que las cosas evolucionaran para ver quién terminaba con la joven.

-¿Y quién fue, señor? -pregunté.

-Llevó dos días de intenso conflicto mental. Cada uno debía haber consumido un mes de sus vidas laborales, pero la joven salió con C-12 como su nuevo novio.

-Ah, entonces usted escogió a C-12 como el cyborg de la firma.

Johnson me miró fijo con desdeño.

-¿Está loco? No hice tal cosa. Elegí a F-71, por supuesto. Ubicamos a C-12 en una pequeña subsidiaria nuestra. No sería bueno para nadie más, ya que le conocíamos, ¿sabe?

-Pero, ¿me perdí de algo? Si F-71 perdió a su novia, y C-12 la ganó... seguramente C-12 era superior.

-¿Lo era? Los cyborg no muestran emociones en casos como este; no emociones obvias. Es necesario para los propósitos comerciales que los cyborg escondan su poder, de modo que la cara de póquer es una necesidad profesional para ellos. Pero yo estaba observando muy de cerca -mi propio trabajo estaba en riesgo- y, cuando C-12 salió con la mujer, noté una pequeña sonrisa en los labios de F-71, y me pareció que había un brillo de victoria en sus ojos.

-Pero perdió a su novia.

-¿No se le ocurre que quería perderla y que no sería fácil disimular su entrega? Tuvo que trabajar sobre C-12 para que la quisiera, y sobre la mujer para que quisiera ser querida... y lo hizo. Ganó.

Pensé sobre el asunto.

-Pero, ¿cómo pudo estar seguro? Si la mujer era tan guapa como dijo que era... si estaba radiante de sexualidad, seguramente F-71 habría querido retenerla.

-Pero F-71 estaba haciendo que ella se viera deseable -dijo Johnson con tono grave-. Apuntó a C-12, por supuesto, pero con tanta fuerza que el exceso fue suficiente para afectarme drásticamente. Después de que todo pasara, y que C-12 se quedara con ella, no estuve más bajo la influencia y pude ver que había algo duro y podrido en ella... una especie de brillo egoísta y depredador en sus ojos. De modo que escogí a F-71 inmediatamente y fue todo lo que podíamos desear. La firma está ahora donde usted ve, y soy el presidente del consejo












lunes, 22 de junio de 2015

SANCXO

Sancxo, banda ovallina, es la agrupación destacada este lunes por Experimental Lunch. Este trío desde hace algún tiempo que viene alborotando la escena rockera del Limari con su estilo punk rock. Lean la reseña sobre esta banda realizada por Gonzalo Vilo.





                                                            Por Gonzalo Vilo




Punk Rock and roll es la autodefinición que hacen los muchachos de Sancxo a su estilo musical. Esta banda proveniente de Ovalle ha sido desde hace un tiempo reconocida por su tema “Con punk y cerveza” y demuestran tener la materia prima necesaria para sobresalir en la escena de nuestra región y por que no, en el país.





Dentro del estilo musical de Sancxo se puede destacar la fuerza de sus letras que generalmente se basan en temas personales de la vida diaria, aunque en algunos momentos, como en el caso de su tema Escapando, se puede apreciar una postura política, en donde se nota una visión mas radical sobre los problemas que afectan a la sociedad.





El sonido de Sancxo combina la fuerza con la melodía. Demuestran a su vez un ritmo balanceado, pero a la vez vertiginoso que atrapa a quien los escucha por primera vez. Sus influencias están obviamente  enfocadas en los clasicos del punk, aunque se nota que han tratado de definir un estilo propio que en cada tema parece adquirir mas fuerza.





Sobre la actualidad de Sancxo, Juan Pablo Mendoza (guitarra y voz) informó que “estamos grabando algunos temas propios, la idea es tener una maqueta para empezar a sonar, los temas que ya hemos grabado salieron de improviso y ahora queremos hacer un EP, componer dos temas más y luego sacar el disco correspondiente”.



Los Integrantes de Sancxo son los siguientes:

Juan Pablo sin efecto Mendoza (guitarra y voz)
Jaime tres cuerdas Gonzalez.(Bajo y coro)
Sebastian el tímido Jofre (Bateria y coro)



Bueno, los dejamos con su ya clasico Con Punk Y Cerveza






domingo, 21 de junio de 2015

SOFIA DEL PEDREGAL

Sofia Del Pedregal es la pintora elegida para este domingo por Experimental Lunch. Las imágenes de esta artista son paisajes y escenas desoladas, que ella obstruye bloqueándolas con color o restándoles partes para interferir la mirada. “Mediante el uso de una gran variedad de técnicas y materialidades collage y pintura sobre tela, óleo sobre madera, acrílico sobre impresión digital, grabado sobre papel– explora los límites de lo figurativo bajo una fuerte impronta gestual”


















sábado, 20 de junio de 2015

VENDAVAL

Hace tiempo que la nueva literatura chilena esta dando que hablar. Desde hace rato numerosos jóvenes escritores de talento están acaparando la atención de los lectores gracias al impulso de las editoriales independientes de nuestro país. Uno de ellos es Pablo Toro, guionista de Canal 13 –donde ha sido responsable de escribir productos como La ofis, Peleles y Los 80–, Pero Pablo Toro ademas es un escritor publicado, que en su libro Hombres maravillosos y vulnerables –ganador del Premio Municipal de Santiago 2010– narró, en forma de cuentos, varias historias ligadas al ambiente donde se mueve regularmente: el de la televisión. Hoy los dejamos con uno de sus mejores relatos, Vendaval, que lo disfruten.








       Por supuesto que yo conocí a mi general Pinochet, yo le di la mano a mi general en un día de nubes amenazantes y rayos eléctricos del noventa y siete, algunos meses antes de que los marxistas celebraran su detención en Londres y la realidad se transformara en un espejo trizado, una acumulación de datos atravesados por el escándalo y veleidades por el estilo, pero yo saludé a mi general ese día del noventa y siete, antes de que la desgracia cayera sobre nuestras cabezas y mi general se veía hermoso, por supuesto, con sus bigotes bien peinados y el pelo grisáceo ondulando como olas desmesuradas en el viento de la tarde, y lo mismo su capa, porque mi general tenía puesta la capa ese día que nos recordaba al ex Presidente de la República, al gestor moral de nuestro íntimo pronunciamiento, prócer ipso facto de la patria y también cabe recordar que ése era el día de su cumpleaños, y ojo, que los cumpleaños de mi general en los años noventa no eran cualquier cosa sino que se trataba de fiestas importantes, fiestas donde la nueva política se hacía ver y donde varios colegas nos tomábamos unos traguitos mirando a las chiquillas, a las señoritas digo, y le echábamos el ojo a la esposa del Marco Antonio que estaba bien linda, pero eso nomás, el ojo, porque todos los colegas sabíamos lo que significaba meterse con Marco Antonio en el año noventisiete, y después bailábamos y cantábamos y recordábamos anécdotas de nuestros días en el ministerio, cuando reconstruíamos el país desde la nada como verdaderos magos y los izquierdistas armaban la pelotera por cualquier declaración desafortunada y racista de mi general; es que habían muchas, pero a mi general se le perdonaban todas porque era muy impulsivo y nunca fue muy bueno con las palabras, algo que nunca importó realmente, porque un hombre de armas no necesita de las palabras, o al menos eso es lo que mi general solía decir y lo que efectivamente me dijo esa tarde del noventisiete, “un hombre de armas no necesita de las palabras, muchacho”, y también hablamos del ministerio que yo manejaba, y me felicito por la dirección impecable de los planes sociales durante su gobierno, aunque él no utilizó la palabra “sociales” por supuesto, y también me habló de un libro que estaba escribiendo sobre historia militar chilena, y yo le dije me parece muy bien, mi general, estaré deleitado de volver a visitar la prosa fluida e interesante de sus otros libros publicados, y el general Pinochet me miró con esa sonrisa picarona que tenía, como si hubiese sospechado que mis palabras escondían una burla de fondo, pero no dijo nada, y después de tomarse un trago de pisco sour me invitó a posar en una fotografía, la misma foto que ahora inmortaliza los recuerdos de gloria y desesperación en el comedor de mi casa, y juro que se me humedecieron los ojos de emoción, porque mi general me había invitado a posar junto a su familia, sus oficiales de confianza, los políticos del gremialismo y algunas celebridades de fuste como Hermógenes o la Paty Maldonado, y ahí me puse yo, que pese a haber sido un destacado ministro de su gestión nunca lo había conocido en persona, nunca imaginé que mi general me tenía en tan alta estima, y la fiesta transcurrió después como un sueño placentero, un lugar donde las bellas damas y los señores importantes del país blandían con orgullo sus espíritus revolucionarios, pero cuando ya se hacía tarde y varios invitados se habían retirado, fijé de pronto la vista en mi general, que a lo lejos comía unos canapés de centolla en una de las mesas, sentado sin compañía y mirando los canapés con una concentración total, una concentración hasta cierto punto ridícula, y después lo vi echarse a la boca cuatro o cinco canapés de una tirada, y los engullía con extremo desorden, botando pedazos de canapé mezclado con saliva y mostrando todo el contenido que mascaba, imbuido de un cierto abandono feroz e intimidante, y yo no lograba entender cómo era posible lo que estaba presenciando, y sentí que todo el peso del mundo se me venía encima, y esa noche cuando volví a mi casa sentí por primera vez en mi vida el vendaval, y la palabra rondaba mi cabeza como un cuchillo que insistía en clavarse solo, el vendaval, el rastro del vendaval que se oculta en algún espacio remoto, pensé, y después pensé “matamos a mucha gente” y después “torturamos a muchísima gente” y después “matamos y torturamos a mucha gente y reconstruíamos el país desde la nada”, y después no volví a pensar nunca más en el asunto de las muertes, pero se me vino a la mente la palabra vendaval, y durante los siguientes meses las cosas se mantuvieron en un orden relativamente apacible, un orden que era sólo eso, orden, pero el vendaval seguía apareciendo en todos lados junto a la imagen de mi general mascando los canapés de centolla, el vendaval y la muerte y la centolla, y después vino Londres y el juicio y la vuelta a Chile y las persecuciones a los colegas de armas y los procesamientos y los detenidos y pasaron los años y el informe de la tortura y el Banco Riggs y la muerte de mi general, y ese día, cuando en la Escuela Militar se congregaba el pinochetismo alienado y rencoroso para despedir al prócer, cuando se evidenciaba ante el mundo lo podrido que estaba el país de manera irremediable y total, yo decidí pegarme un tiro en la sien, y eso es lo que hice, me pegué un tiro en la sien con mi Colt 45, un regalo del valeroso brigadier Espinoza en los años ochenta que nunca había utilizado antes, y quizás por eso mismo el tiro me salió tan mal que destruí el cráneo en cinco partes, pero aún seguía vivo, y el dolor que sentí en ese momento no tiene descripción en palabras, señor, un dolor que evocaba la placidez atávica de la muerte, y aunque mi rostro quedó tan desfigurado que mi presentación en sociedad se hace insostenible hasta hoy, aunque logré un cierto nivel de aislamiento vital de las atrocidades del resto y de los otros, nunca me deshice del vendaval, ése que arrecia a toda hora y sin razón alguna, el vendaval que mi general me hizo ver esa tarde, y que nunca más se fue, como si fuera el más trágico e indesmentible de sus legados, y eso es todo, espero con esto responder a su pregunta, señor detective, claro que yo conocí a mi general Pinochet, fue una tarde del noventa y siete y él estaba de cumpleaños. 




viernes, 19 de junio de 2015

ANTES QUE ME OLVIDE


Antes que me olvide, poema del escritor Cristian Brito, es el elegido para este dia viernes en Experimental Lunch. Cristian Brito es un reconocido escritor de nuestra región, quien ya ha publicado dos libros: Palos de Ciego publicado el 2010 y Papeles en los Bolsillo publicado el 2012 por Mago Editores
















Considerando

que la palabra olvido

siempre se me olvida

te ruego perdonar mi insistencia

mi cortejo cliché

no pretendo molestarte

pero desde que me dijiste

"ya te olvidé"

eso nunca pasó al olvido

un eco en los huecos del hueso

un viento helado en el oído.

Yo no te olvido

y si lo hago

después se me olvida

y te sigo amando

y eso sí que no lo olvido.




Pueden encontrar mas del trabajo de Cristia Brito siguiendo el siguiente link

http://www.escritores.cl/ebook/palosdeciegos.swf




jueves, 18 de junio de 2015

ALVARO ROJAS

Como todos los jueves damos una mirada por la fotografía emergente chilena. En esta oportunidad, destacaremos a un fotógrafo joven de nuestra región. Alvaro Rojas, cuyo interesante trabajo lo ha hecho ya muy conocido en nuestra región.


Puedes encontrar mas del trabajo de Alvaro Rojas a través de 

https://www.flickr.com/photos/alvarorojasphoto/



























miércoles, 17 de junio de 2015

MICHEL FOUCAULT ENTREVISTA

Destacamos para hoy miércoles una entrevista al gran sociólogo y filosofo francés Michel Foucault. En esta entrevista inédita en español, que se incluye en El poder, una bestia magnífica, da testimonio de la actualidad de las ideas del pensador francés, fallecido en 1984. La locura, el dominio y la sexualidad, en un diálogo que es, al mismo tiempo, un repaso de su trayectoria








Entrevista extraida desde:
http://www.lanacion.com.ar/1509936-michel-foucault-la-maxima-aspiracion-del-poder-es-la-inmortalidad





¿Por qué usted, sin ser antropólogo, se interesa más, desde un punto de vista filosófico, en la estructura de las instituciones que en los mecanismos evolutivos?

-Lo que trato de hacer -y siempre traté de hacer desde mi primer verdadero libro, Historia de la locura en la época clásica- es poner en tela de juicio por medio de un trabajo intelectual diferentes aspectos de la sociedad, mostrando sus debilidades y sus límites. De todas maneras, mis libros no son proféticos y tampoco un llamado a las armas. Me irritaría intensamente que pudiera vérselos bajo esa luz. La meta que se proponen es explicar del modo más explícito -aun cuando a veces el vocabulario sea difícil- las zonas de la cultura burguesa y las instituciones que influyen directamente sobre las actividades y los pensamientos cotidianos del hombre.


-La palabra clave de todos sus libros parece ser "poder", ya se lo entienda en el sentido de poder disciplinario, poder de la medicina mental o poder omnipotente de la pulsión sexual



-Está claro, procuré definir las estrategias del poder en ciertos ámbitos. Por ejemplo, Vigilar y castigar se inicia con un "teatro del terror", la puesta en escena espectacular que acompañaba las ejecuciones públicas hasta el siglo pasado. Se suponía que ese ceremonial clamoroso y carnavalesco en el cual la mano omnipotente de la justicia hacía ejecutar la sentencia bajo la mirada de los espectadores grababa su mensaje de manera indeleble en las mentes de éstos. Con frecuencia el castigo excedía la gravedad del delito, y de ese modo se reafirmaban la supremacía y el poder absoluto de la autoridad. En nuestros días el control es menos severo y más refinado, pero no por ello menos aterrador. Durante el transcurso de nuestra vida todos estamos atrapados en diversos sistemas autoritarios; ante todo en la escuela, después en nuestro trabajo y hasta en nuestras distracciones. Cada individuo, considerado por separado, es normalizado y transformado en un caso controlado por una IBM. En nuestra sociedad, estamos llegando a refinamientos de poder en los que ni siquiera habrían soñado quienes manipulaban el teatro del terror.

-¿Y qué podemos hacer?

-El punto en que nos encontramos está más allá de cualquier posibilidad de rectificación, porque la concatenación de esos sistemas ha seguido imponiendo este esquema hasta hacerlo aceptar por la generación actual como una forma de la normalidad. Sin embargo, no se puede asegurar que sea un gran mal. El control permanente de los individuos lleva a una ampliación del saber sobre ellos, el cual produce hábitos de vida refinados y superiores. Si el mundo está en trance de convertirse en una suerte de prisión, es para satisfacer las exigencias humanas.

-No sólo crítico, usted es, además, un rebelde.

-Pero no un rebelde activo. Jamás desfilé con los estudiantes y los trabajadores, como lo hizo Sartre. Creo que la mejor forma de protesta es el silencio, la total abstención. Durante mucho tiempo me parecieron intolerables los aires que se daban algunos intelectuales franceses y que les flotaban encima de la cabeza como las aureolas en algunos cuadros de Rafael. Por eso me fui de Francia. Me marché a un exilio total y maravilloso, primero en Suecia, donde dicté clases en la Universidad de Uppsala, y después en un lugar que es todo lo contrario, Túnez, donde viví en Sidi Bou Said. De esa luz mediterránea puede decirse sin lugar a dudas que acentúa la percepción de los valores. En África del Norte se toma a cada uno por lo que vale. Cada uno debe afirmarse por lo que dice y hace, no por lo que ha hecho o por su renombre. Nadie pega un salto cuando se dice "Sartre"?

-Ahora usted es aclamado como el lógico sucesor de Sartre?

-Sartre no tiene sucesores, así como yo no tengo predecesores. Su intelectualismo es de un tipo extremadamente inusual y particular. Y hasta incomparable. Pero el mío no es de ese tipo. No siento ninguna compatibilidad con el existencialismo tal como lo definió Sartre. El hombre puede tener un control completo de sus propias acciones y su propia vida, pero hay fuerzas capaces de intervenir que no pueden ignorarse. Para serle franco, prefiero la sensibilidad intelectual de R. D. Laing. En su ámbito de competencia, Laing tiene algo que decir y lo vuelca en el papel con claridad, espíritu e imaginación. Habla en función de su experiencia personal, pero no hace profecías. ¿Por qué, entonces, habríamos de formular profecías, cuando éstas rara vez se cumplen? De la misma manera, admiro a Chomsky. Tampoco él profetiza: actúa. Participó activamente en la campaña norteamericana contra la Guerra de Vietnam, con sacrificio de su trabajo pero en el marco de su profesión de lingüista.

-Aparentemente, usted insiste mucho en la vida mental opuesta a la vida física.

-La vida mental abarca todo. ¿No dice Platón más o menos esto: "Jamás estoy tan activo como cuando no hago nada"? Hacía referencia, desde luego, a las actividades intelectuales, que en el plano físico casi no exigen, tal vez, otra cosa que rascarse la cabeza.

-¿Sus intereses siempre fueron filosóficos?

-Como mi padre, me incliné hacia la medicina. Pensaba especializarme en psiquiatría, por lo cual trabajé tres años en el hospital Sainte-Anne de París. Tenía veinticinco años, era muy entusiasta -idealista, por así decirlo- y contaba con una buena cabeza y un montón de grandes ideas. ¡Aun en ese momento! Fue entonces cuando conocí a alguien a quien llamaré Roger, un internado de veintidós años. Lo habían mandado al hospital porque sus padres y amigos temían que se hiciese mal y terminara por autodestruirse durante una de sus frecuentes crisis de angustia violenta. Nos hicimos buenos amigos. Lo veía varias veces al día durante mis guardias en el hospital, y empezó a caerme simpático. Cuando estaba lúcido y no tenía problemas, parecía muy inteligente y sensato, pero en algunos otros momentos, sobre todo los más violentos, era preciso encerrarlo. Lo trataban con medicamentos, pero ese tratamiento demostraba ser insuficiente. Un día me dijo que nunca lo dejarían irse del hospital. Ese horrible presentimiento provocaba un estado de terror y éste, a su vez, generaba angustia. La idea de que podía morir lo inquietaba mucho y llegó a pedir que le hicieran un certificado médico donde constara que nunca lo dejarían morir; como está claro, la solicitud se consideró ridícula. Su estado mental se deterioró y al final los médicos llegaron a la conclusión de que, si no se intervenía con rapidez de la forma que fuera, se mataría. Así, con el consentimiento de su familia, procedieron a hacer una lobotomía frontal a ese joven excepcional, inteligente, pero incontrolable? Por más que el tiempo pase, y haga yo lo que haga, no consigo olvidar su rostro atormentado. Muchas veces me pregunté si la muerte no era preferible a una no existencia, y si no se nos debería brindar la posibilidad de hacer lo que queramos con nuestra vida, sea cual fuere nuestro estado mental. En mi opinión, la conclusión evidente es que aun el peor dolor es preferible a una existencia vegetativa, porque la mente tiene realmente la capacidad de crear y embellecer, incluso a partir de la más desastrosa de las existencias. De las cenizas siempre surgirá un fénix?

-Lo veo optimista.

-En teoría, pero la teoría es la práctica de la vida. En el fondo de nosotros mismos sabemos que todos los hombres deben morir. La meta inevitable hacia la cual nos dirigimos desde el momento en que nacemos queda entonces demostrada. De todas formas, la opinión común parece ser diferente: todos los hombres se sienten inmortales. ¿Por qué, si no, seguirían los ricos abultando sus cuentas bancarias y haciéndose construir suntuosas viviendas? La inmortalidad parecería ser la preocupación del momento. Por ejemplo, algunos científicos están muy atareados en calcular, por medio de máquinas de alta tecnología, acontecimientos que deberían verificarse dentro de millares de años. En los Estados Unidos hay un interés creciente por la hibernación del cuerpo humano, al que en una época ulterior debería volver a llevarse a la temperatura normal. Cada año la preocupación por la inmortalidad aumenta, aunque una cantidad cada vez más grande de personas mueran de un infarto a causa del tabaco y la alimentación excesiva. Los faraones nunca encontraron la solución al problema de la inmortalidad, ni siquiera cuando se hicieron enterrar con sus riquezas, que esperaban llevar consigo. Dudo mucho de que seamos nosotros quienes resolvamos ese problema. Algunas palabras bien escogidas pueden ser más inmortales que una masa de ectoplasma congelado?

-¿Y estamos de nuevo hablando del poder?

-Alcanzar la inmortalidad es la máxima aspiración del poder. El hombre sabe que es destructible y corruptible. Se trata de taras que ni siquiera la mente más lógica podría racionalizar. Por eso el hombre se vuelve hacia otras formas de comportamiento que lo hacen sentirse omnipotente. A menudo son de naturaleza sexual.

-Usted ha hablado de ellas en el primer volumen de su Historia de la sexualidad .

-Algunos hombres y algunas sociedades consideran que mediante la imposición de controles a las manifestaciones sexuales y el acto sexual es posible imponer el orden en general. Se me ocurren varios ejemplos. Hace poco, en China se propusieron lanzar una campaña en las escuelas contra la masturbación de los jóvenes, una iniciativa que invita a trazar una comparación con la campaña que la Iglesia emprendió en Europa hace prácticamente dos siglos. Me atrevería a decir que hace falta un Kinsey chino para descubrir cuál fue el éxito obtenido. ¡Sospecho que esto es como prohibirle a un pato acercarse al agua! En Rusia, la homosexualidad es aún un gran tabú, y de ser sorprendido en flagrante delito de violación de la ley uno termina en la cárcel y en Siberia. De todas formas, en Rusia hay probablemente tanta homosexualidad como en otros países, pero sigue encerrada en el clóset. Objetivamente, es muy curioso que para desalentar la homosexualidad se encierre a los culpables en la cárcel, en estrecho contacto con otros hombres? Se dice que en la calle Gorki hay tanta prostitución de ambos sexos como en la place Pigalle. Como siempre, la represión no ha conseguido sino hacer más seductores los encuentros sexuales, y aún más excitante el peligro cuando se lo corre con éxito. La prostitución y la homosexualidad están explotando tanto en Rusia como en las otras sociedades represivas. Es poco común que sociedades como ésas, sedientas de poder como suelen serlo, tengan en esos ámbitos visiones intuitivas.

-¿Por qué elegir el sexo como chivo expiatorio?

-¿Y por qué no? El sexo existe y representa el noventa por ciento de las preocupaciones de la gente durante gran parte de las horas de vigilia. Es el impulso más fuerte que se conozca en el hombre; en diferentes aspectos, más fuerte que el hambre, la sed y el sueño. Disfruta incluso de cierta mística. Se duerme, se come y se bebe con otros, pero el acto sexual -al menos en la sociedad occidental- se considera como una cuestión del todo personal. Por supuesto, en ciertas culturas africanas y aborígenes se lo trata con la misma desenvoltura que a los demás instintos. La Iglesia heredó los tabúes de las sociedades paganas, los manipuló y elaboró doctrinas que no siempre se fundan en la lógica o la práctica. Adán, Eva y al mismo tiempo la serpiente perversa se convirtieron en imágenes en blanco y negro de comprensión inmediata, que podían constituir un punto de referencia aun para las mentes más simples. El bien y el mal tenían una representación esencial. La significación de "pecado original" pudo grabarse de manera indeleble en las mentes. ¿Quién habría podido prever que la imagen residual iba a sobrevivir durante tantos siglos? [...]

-¿A qué o a quién atribuye usted la erosión de la influencia ejercida por la Iglesia y la mayor comprensión hacia cualquier forma de práctica sexual?

-No podemos subestimar la influencia de un señor que se llama Freud. Sus teorías no siempre eran ciento por ciento correctas, pero en cada una de ellas había una parte de verdad. Freud trasladó la confesión de la rígida retórica barroca de la Iglesia al relajante diván del psicoanalista. La imagen de Dios ya no vino a resolver los conflictos: dejó su lugar al individuo mismo a través de la comprensión de sus actos. Esa resolución ya no era algo que podía obtenerse en cinco minutos de alguien que se declaraba superior porque estaba al servicio de una fuerza más elevada. Freud jamás tuvo esas pretensiones. El individuo debía ser su propio dios, por lo cual la responsabilidad de la culpa recaía por entero sobre sus hombros. ¡Y la responsabilidad siempre es lo más difícil de aceptar!

-¿No cree usted que el psicoanálisis se ha convertido en un instrumento expiatorio fácil para nuestro problema?

-Esa tendencia existe, pero más preocupante es quizás el hecho de que el psicoanálisis ya no sea un instrumento sino una fuente de motivación. Freud elaboró una teoría relativa a la precoz naturaleza sexual de los niños. Como es obvio, los psiquiatras no esperaban que los niños se prestaran a verdaderos actos sexuales; de todas maneras, no resultaba tan fácil explicar su manera de chupar el pecho o la búsqueda automática de tal o cual parte erógena de su propio cuerpo. Por desgracia, a continuación se llegaron a connotar en términos sexuales hasta la comida del niño, las historietas que leía o los programas de televisión que miraba. Sería fácil concluir que en todo eso los psicoanalistas leían más de lo que realmente había. Así, esos niños quedan hoy encuadrados por un mundo sexualmente orientado -creado por accidente para ellos y no por ellos-, un mundo que, en esta fase del desarrollo, les ofrece bien pocas ventajas.

-En su último libro, Herculine Barbin llamada Alexina B. , usted despliega el tema del cambio de sexo.

-Estaba haciendo algunas investigaciones para la Historia de la sexualidad en los archivos del departamento de Charente-Maritime cuando me cayó en las manos la extraordinaria relación del caso de una mujer cuyo estado civil debió rectificarse y a la que hubo que anotar como hombre. Los casos de cambio de sexo son corrientes en nuestra época, pero en general se trata de hombres que se convierten en mujeres. Vienen a la mente de inmediato ejemplos como el de Christine Jorgensen, que después fue actriz, o el de la célebre Jan Morris. Como sea, la mayoría de las mujeres transformadas en hombres tenían, al parecer, los órganos de los dos sexos y la transformación estaba determinada por la preponderancia de la hormona masculina o la hormona femenina. El caso de Alexina B. fue extraordinario no sólo debido al aspecto físico, sino también a la masa de documentos exhaustivos y de acceso inmediato: esencialmente, informes de médicos y abogados. En consecuencia, pude estudiarlo en sus grandes líneas. Alexina B. descubrió la incongruencia de su propia personalidad cuando se enamoró de otra mujer. Si se tiene en cuenta que esto sucedía en el siglo XIX y, más aún, en una pequeña ciudad de provincia, es interesante advertir que ella no procuró reprimir sus sentimientos como desviaciones homosexuales y dejar todo como estaba. De haber sido así, no habría nada que escribir sobre el tema?

-Al parecer, usted siente una fascinación intensa por la exposición cronológica y el análisis de un acontecimiento real. También ha publicado Yo, Pierre Rivière, habiendo degollado a mi madre, mi hermana y mi hermano?

-Medio siglo, pero pocos kilómetros, separan a Pierre Rivière de Herculine Barbin. En cierto sentido, ambos reaccionaban contra el medio y la clase social en los que habían nacido. No considero que el acto de Pierre Rivière -si bien engloba un matricidio y tres homicidios- sea la afirmación de una mente atormentada o criminal. Es una manifestación de increíble violencia si se la compara con la de Herculine, pero la sociedad campesina normanda en la cual creció Pierre aceptaba la violencia y la degradación humanas como un elemento de la vida cotidiana. Pierre era un producto de su propia sociedad, así como Herculine lo era de su sociedad burguesa y nosotros lo somos de nuestro medio sofisticado y mecanizado. Después de cometido su crimen, Pierre podría haber sido capturado con mucha facilidad por los demás habitantes de la aldea, pero éstos tenían la sensación de que no era un deber de la colectividad administrar justicia por su propia cuenta. Estaban convencidos de que era el padre de Pierre quien debía asumir el papel de vengador y rectificar la situación. Algunos críticos consideraron mi libro sobre Pierre Rivière como una reafirmación de la teoría existencial, pero en mi opinión eso es absurdo. Veo a Pierre como la imagen de la fatalidad de su tiempo, exactamente como Herculine reflejaba el optimismo de fines del siglo pasado, cuando el mundo era fluido y podía pasar cualquier cosa, cualquier locura.

-Pero Pierre Rivière podría convertirse fácilmente en una ilustración clínica extraída de laHistoria de la locura en la época clásica ?

-La psiquiatría contemporánea sostendría que Pierre se vio obligado a cometer su horrible crimen. Pero ¿por qué debemos situarlo todo en el límite entre salud mental y locura? ¿Por qué no podríamos aceptar la idea de que hay personas totalmente amorales que caminan por la calle y son absolutamente capaces de cometer homicidios o infligir mutilaciones sin experimentar sentimiento de culpa o escrúpulo de conciencia algunos? ¿Hasta qué punto Charles Manson está loco, hasta qué punto los asesinos de niños que deambulan en libertad por Inglaterra están locos? O, en una escala mucho más grande, ¿cuál era el grado de locura de Hitler? La psiquiatría puede llegar a conclusiones basadas en tests, pero aun el mejor de estos puede falsificarse. Yo me limito a sostener que todo debe juzgarse desde su propia perspectiva y no en función de precedentes eventualmente verificados. En la Historia de la locura traté, en sustancia, de investigar la aparición del concepto moderno de enfermedad mental y de las instituciones psiquiátricas en general. Me incliné a incorporar mis reflexiones personales sobre la locura y sus relaciones con la literatura, sobre todo cuando afectaba a grandes figuras como Nietzsche, Rousseau y Artaud. ¿Puede una forma de locura originarse en la soledad impuesta por la profesión literaria? ¿Es posible que la composición química de un escritor estimule metabólicamente las raíces de la locura? Éstas no son, por cierto, preguntas que puedan encontrar respuesta mediante una simple presión sobre el teclado de una computadora IBM.

-¿Cuál es su posición con respecto a los diferentes movimientos de liberación sexual?

-El objetivo fundamental que se proponen es digno de admiración: producir hombres libres e ilustrados. Pero justamente el hecho de que se hayan organizado con arreglo a categorías sexuales -la liberación de la mujer, la liberación homosexual, la liberación de la mujer en el hogar- es en extremo perjudicial. ¿Cómo se puede liberar efectivamente a personas que están ligadas a un grupo que exige la subordinación a ideales y objetivos específicos? ¿Por qué el movimiento de liberación de la mujer sólo debe reunir a mujeres? Para serle franco, ¡no estoy seguro de que aceptaran la adhesión de los hombres! Muchas veces, las filiales locales de los movimientos homosexuales son en la práctica clubes privados. La verdadera liberación significa conocerse a sí mismo y con frecuencia no puede alcanzarse por intermedio de un grupo, sea cual fuere.

-Hasta ahora la acción de masas parece haber sido eficaz.

-De todas formas, el pensamiento individual puede mover montañas? y hasta doblar cucharas. Y es el conocimiento el que estimula el pensamiento. Por eso, en libros como Las palabras y las cosas yLa arqueología del saber traté de estructurar de manera orgánica el saber en esquemas de comprensión y acceso inmediatos. La historia es saber y, por lo tanto, los hombres pueden conocer a través de ejemplos de qué manera, en el transcurso de épocas pasadas, se afrontó la vida y se resolvieron sus problemas. La vida misma es una forma de autocrítica, dado que, aun en las más mínimas elecciones, es preciso efectuar una selección en función de múltiples estímulos. En La arqueología del saber intenté analizar el sistema de pensamiento que me es personal y el modo en que llegué a él. Se trata, con todo, de una operación que no habría podido llevar a cabo sin la ayuda de una buena cantidad de escritores y filósofos que estudié a lo largo de los años.

-A pesar de sus vastos conocimientos, o quizás a causa de ellos, hay muchas cosas que lo contrarían.

-Miro mi país, miro los demás países y llego a la conclusión de que carecemos de imaginación sociológica y política, y ello en todos los aspectos. En el plano social sentimos amargamente la falta de medios para contener y mantener el interés no de intelectuales, sino del común de los mortales. El conjunto de la literatura comercial masiva es de una pobreza lamentable, y la televisión, lejos de alimentar, aniquila. En el plano político hay en la hora actual muy pocas personalidades que tengan gran carisma o imaginación. ¿Y cómo podemos pretender entonces que la gente haga un aporte valedero a la sociedad, si los instrumentos que se le proponen son ineficaces?

-¿Cuál sería la solución?

-Debemos empezar por reinventar el futuro, sumergiéndonos en un presente más creativo. Dejemos de lado Disneylandia y pensemos en Marcuse.

-No ha dicho nada de sí mismo, del lugar donde creció, el modo como se desenvolvió su infancia.

-Querido amigo, los filósofos no nacen? son, ¡y con eso basta!