lunes, 31 de agosto de 2015

THANATOLOOP Y LA ANATOMIA DEL RUIDO

Como todos los lunes en Experimental Lunch damos una mirada por la escena musical de nuestra región. En esta ocasión hemos querido destacar el trabajo de Tharnatoloop, genial artista cuyo sonido experiamental nos ha impactado profundamente. Patricio Zenteno destaca a través de esta reseña parte de la trayectoria de este importante músico.






Por Patricio Zenteno


Thanatoloop comienza en Santiago durante la pre-adolescencia de Michel Leroy, en la primera mitad de la década del noventa,  el que reconoce como una locura musical prematura dado el nivel de crudeza, extrañeza y profundidad de la música. A mediados de los noventa, aun cuando no cumple 15 años, y como resultado del paso de algunos discos claves de bandas experimentales, abundante post-punk y música de libre improvisación, Michel desarrolla una tendencia fervorosa por grabar canciones y experimentos sonoros en cintas de cassette.




El valor de aquellas cintas era desconocido y fueron casi olvidadas, otras incluso borradas, sin embargo luego de años fueron revaloradas y consideradas como piezas clave para un sonido propio e intenso. De ese periodo caótico y lúdico, surgieron no menos de 5 discos, conocidos como: “El Depravado Virgen” (muy triste), “Masturbaciones de un Virgen” (de sonido más post punk), “Comunidad de la Lengua” (sicodelia industrial), y dos volúmenes que salieron como Michel Leroy, y que albergan material más ecléctico.



Pasados los años, Thanatoloop entró a la era del low-fi digital que revivió en “Música a la muerte infinita”, disco de electrónica retorcida, con orquestaciones muy pensadas, que fusionan lo docto con lo industrial. El siguiente paso fue “Violador Violado”, disco más dionisiaco, donde el surrealismo perverso cruza las decisiones sonoras y liricas, con una especie de ironía infernal, una risa ruda, que huele a sangre y sexo. Después de varios ep’s de tiraje ínfimo, Thanatoloop libera Mar Ebrio, disco editado por el sello californiano Via Injection, aquí Thanatoloop al modo de un Zappa noise, va cambiando de ánimo y sonoridad, de manera inquieta, siempre oscura y extraña, aunque con atisbos de jovialidad y actitud serena. Aquí fue crucial la colaboración de Paul Rogers y Jenny Halmes, del proyecto inglés The Sevens Collective, y Gabriel Von de Los Pálidos y Helor.




 “La Guerra ha terminado” que cuenta con la colaboración de Aranos, conocido por participar en disco clásicos de Nurse With Wound se sumó a la discografía consolidando una propuesta más compuesta y elaborada. A continuación “El Retrato”, álbum grabado junto a Har (Christus and the Cosmonaughts), que podría definirse como una especie de industrial drone, con exaltaciones progresivas y free jazz.



Lo que viene después es “La Santa”, junto a 886VG, en una línea más harsh noise, con toques de mayor experimentación, y gritos demoniacos. Le sigue “Médula”, donde lo melódico se contrasta con el ruido duro, de aquí en adelante el aire industrial es retomado en “Necropolítica”, disco que despliega una sonoridad con referencias a Coil o Edward Ka-Spel, y que apela a la crítica político-social, a la administración de vida y muerte por los suprapoderes.



La última entrega realizada por Thanatoloop  es “Unindustrial Music”, serie registrada en su mayoría por un estudio portátil análogo de cinta de 4 pistas, con improvisaciones con tendencias  folk, black metal, noise y la extrañeza en general.
Se añaden presentaciones durante el 2015 en la ciudad de La Serena y Coquimbo, en pub DUNA y en ciclos como Sinquicio, junto a bandas como Seatemples y el proyecto ambient de Armando Saragoni.
                                                                                                

Fuente: Michel Leroy, autobiografía.
Artículo: Patricio Zenteno










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