sábado, 31 de octubre de 2015

TEMPRANO POR LA MAÑANA

Para este día sábado Gonzalo Vilo, autor de los libros Dark Side y Relatos X nos invita a disfrutar de otros de sus relatos, Temprano por la Mañana, extraña y sórdida rareza que nos vuelve a entregar este autor









    Aquella mañana el despertador sonó como siempre y Mr Palmer lo apagó con naturalidad, como cualquier otro día: con un golpecito leve de su mano derecha, sobre la perilla de metal. Parecía una mañana cualquiera, rutinaria, en donde sus movimientos estaban delineados de ante mano para cumplir los mandatos que le imponía la sociedad. Habría de levantarse temprano y con el frío cruel de Londres, darse una ducha, beber un café agrio para despertarse y salir volando para su trabajo. 

Mr Palmer se retorcía en la cama pensando en aquella tortura y no se decidía aun a entregarse a sus verdugos. En cambio, quiso antes acariciar el suave brazo de su mujer y besar su calida y pequeña oreja. Pensó que con ello lograría despertarla, pero no fue así: un caprichoso hechizo se había apoderado de ella y el aun no lo sabia.

- Mary vamos -. Murmuro Mr Palmer aun medio dormido mientras acariciaba su pierna.

De pronto, ya mas despierto, al ver sus propias manos, retrocedió horrorizado. En segundos Mr Palmer observó la escena con absoluta claridad. Había sangre por toda la cama, en el camisón de ella, y en sus piernas, y en su rostro, y en la almohada, y además, vio un cuchillo con rastros de sangre sobre el velador.

Entonces sonó el despertador y Mary lo apagó con rapidez, como ya estaba acostumbrada a hacerlo algunas veces, cuando Mr Palmer se quedaba dormido.

- Este maldito aparato -. Murmuró aun medio dormida.

Aquella mañana Mr Palmer no estaba a su lado. Sin embargo, su costado de la cama aun estaba cálido y un poco hundido por el peso de su cuerpo y Mary deslizó su mano sobre ese lado de la cama. 

Aquello no le sorprendió. Varias veces su marido se había levantado más temprano de lo usual y había olvidado apagar el despertador. Aunque esta vez, Mrs. Palmer realmente lo agradecía, sintiéndose en parte rescatada de su pesadilla. 

Se levantó de la cama para ver si podía hacer el desayuno de su esposo, pero le extraño no escuchar ningún ruido desde la sala.

- Amor ¿Dónde estas? No tienes idea lo que soñé esta noche -.

En la sala, sin embargo, encontró a otra mujer, quien, sentada cómodamente en uno de los sofás, la miraba desde allí con sorpresa. Cuando Mary la vio, no supo que decir.

- ¿Quién es usted? -. Le pregunto la otra en seguida - ¿Qué hace aquí? -.

Era una mujer de contextura delgada, rubia y muy hermosa. 

- Yo vivo aquí -. Dijo al fin Mary aun sorprendida.

Ambas se miraron a los ojos de forma extraña, como si intentaran reconocerse. 

De pronto la otra mujer se levantó y avanzó unos pasos hacia ella.

- Si no se va de inmediato llamaré a la policía -. Amenazó.

- Pero si yo vivo aquí -. Insistió Mrs. Palmer - ¿Quién mierda es usted? -.

Cuando parecía que la rubia se disponía a telefonear a la policía. Algo en su brazo lo sacudió con fuerza. Mr Palmer abrió los ojos, y vio a una niña pequeña a su lado en ropa interior. La niña no pasaba de los seis años.

- Papá -. Murmuró la pequeña entre sollozos – Me hice pipi en la cama -.

El hombre no había visto jamás a aquella criatura, y sin embargo, imbuido por una extraña fuerza, la siguió por el pasillo hasta su cuarto, al que tampoco recordaba haber entrado. Mr Palmer se sorprendió al no ver la cama mojada. Si, en cambio, se conmovió al ver a la niña quitándose el calzón.

- ¿Qué haces? -. Le preguntó Mr Palmer a la pequeña.

- Pero papá -. Contestó la niña – Ayer tu me dijiste que…-

Mr Palmer la miró extrañado. ¿Papá?

- ¿No lo recuerdas papá? -. Insistió la niña – Ayer tu me dijiste que…. -. 

Algo entonces hizo despertar a la mujer. Había sido una pesadilla demasiado horrible y ahora respiraba agitada sentada sobre la cama. Tomó un vaso de agua y negó con la cabeza, sonriendo levemente, incrédula aun ante lo que para ella eran dudas demasiado absurdas. Pero de pronto, ciertos ruidos provenientes del cuarto de su hija la alertaron y le despertaron ciertas sospechas. Nerviosa se levantó de la cama y salió para ver a la pequeña Angie en su cuarto. ¿Dormirá? ¿Estará bien? Algo en su pecho machacaba a un ritmo demasiado acelerado y no la dejaba pensar con claridad. Un mechón rubio le cubría su bello rostro, pero se lo apartó enseguida con un nervioso movimiento de su mano. Al internarse en el pasillo escuchó voces, al parecer de la pequeña Angie, y al llegar al cuarto de su hija, abrió la puerta de un golpe. La mujer, al ver a su pequeña hija semidesnuda junto a esa sombra, comenzó a gritar.

- ¡Angie! -.

Quizás fue ese grito lo que despertó nuevamente a Mrs Palmer, quien agitada se levantó de la cama. Había sido tan real, dios, tan real. Se miró en el espejo y si, su cabello seguía siendo negro, y su rostro aun tenía las mismas facciones de siempre. Sonrió, tranquila, relajada, pero sin alegría, sin aquella dicha tan propia de las mujeres satisfechas consigo mismas. Nada de lo que había pasado era real y se tendió sobre la cama tratando de pensar. Mierda, esos sueños si que no le gustaban, la horrorizaban, pero eran los únicos que de cierta forma lograban hacer olvidar la desgracia en que se había convertido su vida. 

Mr Palmer ya no estaba a su lado y aquello la entristecía enormemente. Su lado de la cama ahora estaba frío, estirado y, quizás lo mas importante, sin su olor. Se lo había llevado todo y en su lugar habían dejado una sombra impenetrable, difusa, en la que ahora le atemorizaba adentrarse.



Pero ella no estaba dispuesta a tolerarlo por más tiempo. Sabía que si seguía soportando aquel sufrimiento, este se infectaría y se transformaría en un doloroso cáncer: había que cortarlo de raíz. Entonces tomó lápiz y papel. Si, estaba loca, todos sabían que estaba loca, pero al menos ahora dirían que se había vuelto loca por amor. Al terminar de escribir la nota, camino hacia la cocina y allí saco del cajón de la despensa uno de los cuchillos que Mr Palmer había olvidado llevarse. Lo tomó y con el volvió hasta su cuarto.





viernes, 30 de octubre de 2015

FRAGMENTOS SUBMARINOS

Fragmentos Submabirnos,  poema de Guillermo Mondaca, autor de Nocturna, es el destacado para hoy viernes.

















Todo tiene un sonido de arpa. Con algunas notas
Se teje la putrefacción. Con algunas miradas
Sobreviven los huesos. No hay nada que temer. Se viaja
Como una nube al atardecer.

Rosamel del Valle









I

Se viaja en la danza antigua de un mar invisible

Eras tú el color de su propia profundidad

Eras tú el sueño de los tobillos acosados por flechas

El cascabel de hueso que sonaba siete veces por latido

Los labios en alabanza hacían de ti un deforme 

Que sangraba esquirlas por el rostro

A la orilla de la profundidad de un mar invisible. 





II

Lo que vi en los ojos del útero de mi madre: 

Lo que vi en el primer aire de ese olvido:

Su confín 

Y su suceso.






III

Luego sólo hubo muerte 

Palpitación y muerte

Olas rojas 

Entre las manos

Olas rojas entre la boca 

Y las manos

Medusas desangrábanse

Como cadáveres aún vivientes 

Y alguien tenía luces en la dentadura

Al sonreír

Y alguien se llevaba el dedo a los labios 

Mientras se convertía en espejo

O en humo

Lento de ceniza encendida

En el fondo submarino del mar Rojo 

Entre palpitación y ola y muerte 

Era el sabor de un sol líquido alrededor de la lengua 

Desprendiendo su diamante de carne calcinada

Era el rojo eterno era la lengua 

Que sonó sola su viento sucio 

Entre ocarinas rotas entre columnas de algas 

El infierno nos desprende del polvo 

De los propósitos 

La rabia y sus hijos deformes 

Nuestras manos y nuestros hijos deformes

El dolor nos desprende del dolor 

Construimos muros con nuestros huesos 



Pero bajo las aguas 

El tiempo es un pájaro de arena desecho en la inmensidad

Y el dolor 

Olas rojas entre la boca la sed la saciedad 

Y las manos 

Olas rojas entre el rostro la piel la carne 




IIII

La virgen en el lago negro

Fornica entre chivos

El cuerpo es una respiración 

Que late 

Entre orquídeas de fuego



Atravieso ínsulas extrañas 



V



Luego tan sólo fue la noche 

El valle 

Infinito

En su mansión de vidrio negra

Fue la noche y el suceso la oquedad 

Decías 

Con la cara azul de la peste 

Tu mano abrió una puerta

Señalaba al pájaro que se incendia 

Estoy profundamente en el ahora 

Estoy en estado de gracia me dijiste 

Antes de partir 

Con la boca llena de gusanos blancos y estrellas dormidas entre tu ropa 

Estoy en estado de gracia me dijiste 

Y puso sus manos en un fuego de ceniza celeste 

Y no cantó pero se vio 

Sangre turquesa entre sus cuencas 

Convirtiéndose en cóndor 

Volando bajo las aguas 

Desecho en un esmalte azul y plástico

En saliva seca se convertían sus huesos

En la llama blanca de la espuma en la ola 

Era

una intensidad de sol desecho bajo las aguas 

En lento polen en carne de un corazón calcinado 

Que se desprendía en eco tan sólo

Era humo humedad aproximación

Una calle en la que corrían mujeres desnudas 

Con el rostro borrado 

Un río de espadas al que iba cayendo 

Con la lentitud de años

Y casas tantas casas idénticas 

Con idénticas sombras a la hora del sol 

Y de la estrella 

Y una cantidad de brazos 

Y una cantidad de desesperanzas 

Agrupándose en las sábanas 

De estas casas idénticas y rojas

Una frente cansada un hijo un 

Nombre tal vez 

Algo oscuro y hermoso 

Como un párpado de yegua

Estoy en estado de gracia dijiste 

Antes de abrir una puerta 

Dibujada con tiza en la pared

Seremos libres 

Cuando escribamos en las paredes de los sueños. 







(INÉDITOS)

jueves, 29 de octubre de 2015

miércoles, 28 de octubre de 2015

MAMI ¿DONDE ESTA EL PUNK? HOY, BIKINI KILL

Durante la gran década de los noventas hubo una banda que fue un fenómeno dentro del rock underground. Se trata de Bikini Kill, pioneras del movimiento Riot Girl y que no podían quedar fuera de nuestra sección Mami ¿Donde esta el punk?










Esta banda de punk feminista, oriunda de Washington, d.c., fue creada en 1990 y disuelta siete años más tarde. Estaba conformada por tres chicas y un chico: Kathleen Hanna —voz—, Tobi Vail —batería—, Kathi Wilcox —bajo— y Billy Karren —guitarra.



Por qué están en la lista: fueron pioneras del movimiento Riot Grrrl en los años 90 y sus conciertos se destacaban porque hacían activismo político mediante sus canciones y los panfletos que publicaban; además, lograron crear una red de bandas de chicas comprometidas con sus ideales políticos.

   
                        


Datos extra/curiosos: Hanna, ex vocalista de Bikini Kill, ahora es líder de la banda Le Tigre, que también hace activismo vía su música y, además, se dice que fue ella quien inspiró el título de la archiconocida «Smells like teen spirit», de Nirvana, al escribir «Kurt smells like teen spirit», en las paredes de una fiesta a la que fue con Dave Grohl, su novio de entonces.


Los dejamos con Rebel Girl







lunes, 26 de octubre de 2015

COVARRUBIAS

La banda de esta semana por Experimental Lunch es Covarrubias, santiaguinos que con un intenso estilo post rock experimental combinan melodía y fuerza. En esta reseña Gonzao Vilo se refiere  al trabajo y al nivel alcanzado por esta agrupación capitalina.



Por Gonzalo Vilo


Intensidad y experimentación son quizás las palabras exactas que pueden definir el sonido de Covarrubias, banda santiaguina que desde el 2010 viene despertando el interés de la escena underground de la 
capital.





El trabajo musical de Covarrubias tiene un estilo bien marcado y definido en donde se nota la influencia de bandas como Sonic Youth, Pavement o Mogwai. Su sonido en algunos temas tiende a mezclar melodías suaves o atmosféricas con repentinos quiebres fuertes de guitarras que dan por resultado geniales y complejas composiciones en donde se comprueba la madurez musical de cada uno de sus integrantes.





Temas como Colegiala la experiencia, refleja muy bien lo dicho anteriormente. Fiel representante de su sonido, este trabajo posee la capacidad de combinar melodías, las cuales van aumentando en intensidad, en un in crescendo que no se detiene hasta que finaliza, navegando en un vaivén sónico que atraviesa tu mente.



Los integrantes de Covarrubias son los siguientes.

Claudio Garretón – Guitarra principal

Alonso Belmar – Batería

Hernán Ahumada – Bajo

Matías Arriaza – Segunda guitarra

Representante: Matías Arriaza


Contacto: contacto.covarrubias@gmail.com Fono: +569 86978885


 Los dejamos con el Soundcloud de la banda

https://soundcloud.com/covarrubias_cl/tracks



domingo, 25 de octubre de 2015

NICOLAS PEREZ DE ARCE


Nicolas Perez de Arce es Diseñador gráfico, ilustrador e historietista, ha publicado Inventario (2007) y Ojo de Vidrio (2006), antología que recoge el trabajo de 19 autores de comic contemporáneo. Fue curador de la selección chilena de la exposición Comic strip, passion's trip realizada en 2007 en Matucana 100. En 2011 publicó Cuentos de Animales.





















sábado, 24 de octubre de 2015

FLORIPONDIO DE LA MENDIGA

Daniel Cortes nació en La Serena en 1992. Fundador y editor de la revista literaria Escarnio, en circulación desde septiembre del 2009. Ha publicado epístolas a una maga (2012), El Depravado y otras masturbaciones (2013) y Pesadillas del perezoso (2014).  Hoy lo destacamos con su poema Floripondio de la Mendiga





De un árbol de plaza pública
Cuelgan las enaguas de la viuda.
Una mendiga de cabello rojo 
Las protege desde un palacio de cristal
Junto a su gato sin cabeza.
Ella come pescado de diferentes mares
Mientras escribe cartas al río
Que vuelven en forma de botellas,
Y las enaguas deshojan la luna
Y ella camina sin andrajos por las calles
Seduciendo un árbol de plaza pública
Donde cuelgan las enaguas de la viuda.
Se enamora de ángeles azules
Que beben vino en los bares
Pero decide cortejar a los lobos
Que no devoran ya su pecho.
Y vela el árbol de la plaza pública
Esperando el diablo que dormiría con ella
Una noche en que la luna sería una enagua 
Y todos estarían drogados como víboras
En un país de cabello rojo.








viernes, 23 de octubre de 2015

SANTO Y SEÑA

Jorge Daniel Ferrera nació en Yucatan México y se autodefine como narrador, escritor y ensayista. Es estudiante de literatura de la Universidad Autónoma de Yucatan ha sido publicado en varias compilaciones y revistas literarias de su país, hoy lo destacamos con su relato Santo Y seña









De profundis clamavi ad te, Domine.

Desde las profundidades clamo tu nombre señor.

Salmo 30

Jueves 1 de Noviembre

3:30 de la mañana



      Tres o cuatro semanas pasaron, desde la muerte de mi padre, cuando dibujé aquel hombre clavándose un martillo en la cabeza. Los doctores alegaron que lo usual era que pintara casas con árboles, arcoíris, inclusive familias tomadas de la mano, pero yo requería dibujar lo que veía en sueños, lo que esas voces me dictaban en la impenetrable noche. En ocasiones, a altas horas de la madrugada, un calor interno me sorprendía a solas llenando mis cuadernos con palabras de odio, rayando los tapices y puertas con círculos, azotándome contra las paredes hasta perder el conocimiento. Lo innegable, es que abominaba las piezas y corredores de esa gigantesca casa ¿Puedes imaginarlo? Por todas partes estaban ataviados con imágenes de santos, vírgenes de porcelana, relojes grabados en bronce, antiguos retratos familiares. Yo sentía que a cado paso me observaban, vigilaban mis movimientos simulando no tener vida. Pero eran ellos los que cambiaban de lugar las cosas, los que arrojaban los platos de la alacena, vagando de un lugar a otro, buscando vaya a saber qué diablos.



Una mañana, como cualquier otra, salí de la recámara en busca de un vaso con agua y mientras caminaba por los pasillos aún encapotados de una luz plomiza, tuve la ligera sensación de que la temperatura de la casa había descendido. Un olor como de azufre, como de a óxido de cañerías, se filtraba paulatinamente a través de las habitaciones, haciéndose cada vez más denso, más espeso, volviéndose a cada minuto irrespirable. Yo sabía que eran ellos que aún no habían podido irse, que necesitaban algo, pero ¿Qué podría ser aquello que anhelaban tan desesperadamente? Tomé del vaso con agua y me dirigí a la pieza del baño. En su interior, una cierta impaciencia me acomodó el glande entre las manos y me dispuso a orinar. Un chorro caliente y amarillo salía de mi cuerpo hasta antes de ver la imagen detrás de la cortina de vidrio. Era una morena hermosa, de larga cabellera negra, bordada de un centenar de estrellas. Tenía los senos grandes y las caderas anchas como una graciosa potranca de corral. Yo la miraba sin poder quitarle los ojos de encima, esperando a que se moviera o a que ocurriera algo, pero en algún momento imprevisto, sólo dios sabe por qué, advertí que me había excitado. Traté de cubrirme pronto, guardándome la pija adentro del pantalón, pero para mi sorpresa, la bella figura comenzó a tocarse los senos, a mover los labios pegándose suavemente a la puerta de cristal que separaba la regadera del retrete. No lo podía creer. La bella escultura me incitaba a fornicarla, se metía los dedos en la vagina, chupaba con ansias la puerta de vidrio. Yo temía con presteza que aquello redundara en un perjuicio para mí, pero sin duda, era la cosa más deseable, más incontenible y al mismo tiempo más horrorosa que había visto en la vida. 



Me acerqué a la regadera aún dudando en si hacía lo correcto y motivado como por una fuerza que me pareció irresistible, la comencé a fornicar. ¿Cómo describir lo que viví en esas horas inciertas de la madrugada? Con la punta de los dedos, alzé los pliegues del vestido estampado que cubría sus preciosas piernas y virándola de espaldas, introduje hasta el final mi engrosado pene. Su vagina estrecha y vacilante era un capullo hermoso que recibía gustosa cada una de mis torpes embestidas. Yo le miraba el trasero redondo y terso que se sacudía cada vez que le apretaba con fuerza las tetas y el cabello; y sus ojos ¡Ah sus ojos y su boca! Eran una invitación continúa a la demencia y la lujuria. Me encontraba al borde del espasmo, recorriendo cada uno de mis nervios un placentero escalofrío, cuando de pronto la manija del baño se entreabrió y escuché la serena voz de mi madre: “¿Está todo bi…?” En ese momento no pude evitar vertir un torrente de semen que se derramó por las paredes. Mi madre, abombada, cerró de golpe la puerta y se dirigió de prisa a su cuarto. Yo evidentemente no supe qué hacer. Sin pensarlo, me trepé los pantalones y de la misma manera que mi madre, me apresuré a subir a mi recamara.



En los días siguientes las pesadillas y las voces continuaron multiplicándose en mi cabeza. Soñaba con arañas de gigantescos ojos y colmillos que trepaban por las paredes llenando de oscuridad mi cuarto con sus lomos afelpados. Una noche, momentos antes de despertar, sentí que la morena hermosa entraba silenciosamente girando la rosquilla de la puerta y descubriendo sus hombros y senos del vestido, subía a la cama montándose en mis piernas. Al mirar bien, descubrí con asombro que el cuerpo sentado sobre el mío, no era el de la bella escultura, sino el de mi madre que cabalgaba jubilosa con lágrimas en los ojos. Ella me repetía muy suave al oído “shh no digas nada, no digas nada” pero yo me sentía impelido a empujarla y al mismo tiempo a desobedecerla. Así pues, aún sin entender cómo o quizás bajo el influjo del ensueño, me dejé llevar por el ritmo vertiginoso de sus caderas.





Los encuentros posteriores con la dulce figura no fueron tan diferentes del de la recamara, sin embargo estuvieron enmarcados, al principio, por un tibio refinamiento, una indiferencia e incomodidad natural para unas vidas tan ordinarias como las nuestras. Todas las noches, al momento de cruzar los altos pasillos de la casa, los cuadros, los espejos y los relojes temblaban y yo sentía otra vez las terribles voces mascullándome al oído y las alucinaciones que dibujaba en mis cuadernos. Entonces caía en un profundo solipsismo del cual sólo me recuperaba después de haber rayado las puertas y tapices con círculos y al azotarme contra las paredes hasta perder el conocimiento. Al abrir los ojos, la dulce morena se recostaba a mi lado con sus enormes pechos desnudos en un claro gesto de cansancio y arrepentimiento. Yo no podía dejar de preguntarme por qué una mujer tan bella se regocijaría de ese modo conmigo, pero ella parecía entenderme y en una significativa muestra de los dedos a la boca, me repetía muy suave al oído: “No digas nada, no digas nada.”





miércoles, 21 de octubre de 2015

ANDERSON AZUA

Hoy jueves revisaremos una parte del trabajo fotográfico del chileno Anderson Azua, residente en Villa Alemana. Algunos de sus trabajos quedaron seleccionados para hacer una expo colectiva, la cual tuvo itinerancia dentro de Chile.







108-2












lunes, 19 de octubre de 2015

CARRETE DE VERANO 1984

Carrete de Verano fue un documental filmado en 1984 en plena dictadura y que fue dirigido por Patricia Moya. En este film se trata de conocer las distintas realidades de la juventud de ese tiempo y lo que pensaban sobre la situación del país. Natalia Marin a traves de esta reseña quiso dar su impresión sobre lo que significo este trabajo 



Por Natalia Marin




Quise dar un vistazo a este documental chileno por mi inquietud personal de intentar comprender un poco más a nuestra sociedad actual y sobre todo el concepto de “ser joven en dictadura”, este documental prometía mostrar a la juventud chilena de los 80, además de coincidir con el año de mi nacimiento 1984. Pensé que ni nacer en 1984 ni sentirme joven aún era cualquier cosa y decidí ver este documental.

Carrete de verano es una película que muestra tres grupos distintos de jóvenes que van a carretear a las playas de la V región, podría decirse que los grupos se pueden identificar como, jóvenes con plata conservadores, jóvenes alternativos y los jóvenes que no tenían plata. A ratos los contrastes eran mostrados de manera demasiado evidente, se hablaba de la virginidad en el grupo de los que tenían plata y después inmediatamente se mostraba una escena en la carpa del joven pobre chileno de 1984 en donde estaba todo pasando… A pesar de que el recurso de contrastar en un documental es bastante usado, en este caso no me molesto, porque Chile es un país de contrastes sociales, no es lo mismo ver al joven sentado en la vereda mirando el pasto seco y diciendo que no tiene plata para ir a la disco, que ver al joven de plata enumerar las actividades marítimas que podían entretenerlo ese verano, con un fondo de mar nocturno en el patio de la casa de veraneo de los papis. Sin embargo había algo que los convocaba ahí en ese momento, en esa playa en común, el viento los despeinaba por igual. Chile en ese momento era fome, en eso estaban de acuerdo y sus miradas transparentaban una necesidad de que el país respondiera de alguna forma, al verdadero significado de ser jóvenes, esa efervescencia necesaria en una edad en la que nos sentimos en momentos capaces de comernos el mundo o hundirnos en el, no importando mucho de donde vengamos ni para donde vayamos. Cuando vi este documental me molesto mucho esa incapacidad del chileno de mezclarse, todo esta separado como con una marca de nacimiento, no veo movilidad, pero me deja una sensación de alivio el pensar que es algo más impuesto que genuino.

Finalmente concluyo que es un documental casi obligatorio para entendernos y revisarnos, “Carrete de verano” Dirigido por Patricia Mora, arquitecta transformada en documentalista, cámara en mano, planos muy subjetivos y la realidad de 1984 en Chile durante el verano playero.




Aqui el documental 












IHä

Hoy destacamos a Ihä, musico serenense quien define su estilo como Outsider, Psychedelic, Drone, Ambient. Una amplia discografia posee este joven y talentoso músico, cuyo estilo trata de definirlo Gonzalo Vilo en esta reseña



Por Gonzalo Vilo





Es difícil definir de alguna forma el sonido de ihä, músico serenense que queremos destacar este lunes por Experimental Lunch, y digo que es difícil porque siento que adjetivos como ambiental, drone o sicodelia no son suficientes para clasificar su música. 















El sonido que intenta crear ihä absorbe inmediatamente y transporta. No es posible ignorar su hipnótico vaivén que traspasa tus sentidos, internándose subrepticiamente en tu mente y haciéndose parte de ti. Algunos de sus trabajos como Nebulosa Oscura poseen este extraordinario poder de someterte, conduciéndote por caminos misteriosos y encriptados, que te encerraran y adormecerán. 





Guitarra, teclados, programación y efectos son los instrumentos que utiliza ihä para realizar su trabajo, influyendo en el bandas y músicos como Aidan Baker, Tangerine Dream, Popol Vuh, Roy Montgomery, Ignatz, Jandek. 








Su discografía es la siguiente:


«Un Nuevo Comienzo» (EP, 2011)
«El Camino Olvidado» (2011)
«Algo Incierto» (2011)
«Vivo» (EP, 2011)
«Otro comienzo» (EP, 2012)
«Liek Hiin Stäk Sin Tÿ» (2012)
«Nebulosa oscura» (EP, 2015)
«Perdido» (TBA)
TBA (TBA)



Puedes descargar gratuitamente su musica a través de su bandcamp

http://cecheminestlebon.bandcamp.com/




domingo, 18 de octubre de 2015

DANIELA KOVACIC

Hoy domingo presentamos a una interesante artista nacional. El expresivo arte de Daniela Kovacic asombra y hasta intimida





























sábado, 17 de octubre de 2015

ESTRELLA FUGAZ

La escritora Pía Ahumada, destacada el dia de hoy, nació en Chuquicamata pero desde hace un tiempo vive en La Serena, lo que permitió que cultivara su arte en la región de Coquimbo, es por ello que el año 2012 fue una de las ganadoras del Fondo Editorial Manuel Concha, otorgado por la Municipalidad de La Serena con su libro Teleidoscopio. Hoy queremos invitarlos a leer Estrella Fugaz, otro relato de esta prometedora escritora.








     Abro la ventana, enciendo un cigarro, levanto la vista. Hay un paraguas negro golpeando mi ventana.

¨necesito calor pero no sol directo¨ , nadie lo entiende hasta que ve las plantas debajo. Un destello de luz cruzando un pequeño tramo de cielo, una estrella cayendo. Cuando era pequeña deseaba cosas para mí, dulces y tonteras; hasta que una amiga me miro mal ¨debes desear cosas grandes, la paz mundial estaría bien¨... Tiempo después deseé eso poco convencida, otra amiga me miró mal. 

Cuando perdí de vista la estrella, pensé en tres nombres, intenté asociarlos a algún deseo para ellos; acabé pidiendo algo para mí, algo que de verdad quiero, algo sencillo que sucederá de todos modos.






viernes, 16 de octubre de 2015

YA VENDRAN TIEMPOS MEJORES

Roberto Araque, escritor venezolano nos trae otra de sus historias narradas en su particular estilo. Hoy presentamos Ya Vendrán Tiempos Mejores, uno de sus últimos relatos.

















           La historia es conocida, sin embargo, fue reducida a mito. En las conversaciones siempre surge el amigo de un amigo de uno de los asistentes al culto o alguien que escuchó lo sucedido. Nunca vi la nota en el periódico, tampoco asistí a la iglesia. Me enteré de los hechos por alguien que lo comentó mientras tomábamos un café antes de ingresar a la oficina. Entonces no estoy seguro si lo relatado aconteció o si esa persona exageró. 

Estamos conectados. En algún momento de nuestra existencia todos estuvimos tan comprimidos que ocupábamos el volumen de un átomo. Claro, eso fue al principio del tiempo... quizás antes. Éramos del tamaño de un átomo y navegábamos en una infinita nada o algo parecido. Imagino que éramos una masa más o menos homogénea pero inestable. Entonces sucedió algo que desencadenó una explosión y, desde ese momento, ese universo se expande a la velocidad de la luz. A pesar de ser la misma masa hoy en día, con todo y esto del avance de las telecomunicaciones, nos volvemos distantes; como trozos de hielo vagando en un mar infinito. O no infinito, pero sí lo suficientemente grande como para aparentarlo. Esa falta de comunicación nos frustra, y parte de nuestro fracaso degenera en violencia. Pensaba en todo eso mientras conducía hasta al trabajo. Durante la noche no pude dormir y tenía una idea dándome vueltas en la cabeza. Había tenido una inusual pesadilla.

Soñé que desayunaba pan tostado con mermelada. Ella se acercó y preguntó:

-¿Quieres más?-

- Sí, un poco. – Respondí. En eso vi a la que en mis sueños era mi esposa. En realidad Ana era una chica de la que estuve enamorado en mi juventud y su rostro se repetía en mis pensamientos con cierta regularidad. Mi esposa se llama Carmen, y así como Ana, tenía 7 meses de embarazo para el momento en el cuál sucedió todo aquello. Ana fue a la cocina y regresó con una bolsa de pan y un tarro de mermelada.

- Tengo una mala noticia.- Dijo.

-¿Cuál?- Pregunté.

- No hay mermelada.- Volteó el tarro, estaba vacío. Vi su rostro, sus ojos mostraban un desconsuelo semejante al de un ciervo cuando una leona posa la mandíbula sobre su pescuezo. También había algo de picardía y una sonrisa que contrastaba con ese ambiente de domingo por la mañana. 

- No te preocupes, algo habrá en la nevera.- Respondí. Ella volvió a la cocina, tomó un cuchillo y regresó. Se acercó, con una mano acarició mi rostro y con la otra abrió su vientre sin dejar de sonreir. Luego sacó al feto y lo tiró a un lado, cortó el cordón umbilical y untó el pan con su placenta. El feto yacía en el piso, bañado en sangre y ella aún sonreía con esa mirada de ciervo condenado. No pude evitarlo, era como si una fuerza invisible y monstruosa me atara a la silla. Seguidamente tomó el cuchillo, lo pasó por su lengua y lo lanzó cerca de un matorral - ya no estábamos en el apartamento, sino en campo abierto.-. Reía mientras sus lágrimas brotaban rosadas por su rostro.

Desperté. A mi lado estaba Carmen, susurraba algo ininteligible. Acaricié su barriga, coloqué mi oído cerca como si con eso me cerciorara de que todo estaba en orden. Observé el reloj, y no pasaban de las tres y media. Durante el tiempo restante de la madrugada no dormí, con esa clase de pesadilla dudo que alguien hubiese podido conciliar el sueño. Entonces en antes de entrar al trabajo, mientras me tomaba un café y escuchaba el parloteo alguien contó lo sucedido en la casa del pastor aquel que salía en televisión.

Se estimó que entre cinco y siete drogadictos entraron a su casa, lo sometieron. Violaron a su esposa e hijas - eran dos niñas y la mayor tenía la edad de mi sobrina Camila, cuatro años-, luego las asesinaron. Aún no se tenía claro si lo hicieron antes o después de asesinar a la esposa, sin embargo, lo cierto es que le abrieron el vientre, extrajeron el feto, lo desmenuzaron y obligaron al pastor a tragárselo - Lo del tarro de mermelada me enteré años después-. Él Fue el último en morir; le arrancaron la cabeza y la colocaron en el congelador. Y para rematar, con la sangre de las victimas, dibujaron algunos diagramas en la pared y había indicios de que una misa negra fue realizada en el lugar. Eso no fue un crimen, fue algo peor. 

Así fue. Ana tenía una linda familia. Lo sentí, al igual que muchos que llegaron a conocer a las victimas. Nadie lo admite para no quedar como loco. Sin embargo, no es una idea descabellada pensar que su dolor fue tan grande que lo trasmitió por todos lados, más de una persona admitió haber tenido un sueño similar al mio la noche de los acontecimientos. La cuestión es que todos estamos conectados; sentimos igual, pensamos diferente. No importa cuánto crezca la población, al final siempre seremos uno. Y si alguien muere, lo hacemos todos. Si ese alguien mata es como si se matara a sí mismo. Asesinar por placer es antinatural, inclusive los grandes depredadores no lo hacen. Pero nosotros no somos depredadores, somos algo peor; indescriptible, por lo menos en este idioma. En cierta forma ese pensamiento que nos diferencia uno de los otros de alguna forma que no sabría explicar hace que nos odiemos a nosotros mismos al punto de despreciar la vida.

Hasta el día de hoy no se sabe nada acerca de los autores del crimen. Él fue enterrado junto a su familia en el cementerio municipal. Muy pocos lo recuerdan, el crimen no se olvida. Después de dos meses y siete días tuvimos a una niña, la llamamos Gabriela. Fui despedido del trabajo, aún tengo problemas de insomnio pero eso no importa, el universo no dejará de expandirse a la velocidad de la luz. Ya vendrán tiempos mejores. 


















jueves, 15 de octubre de 2015

EVELYN ALDAY

Este jueves Evelyn Alday, joven fotógrafa serenense, nos muestra parte de su trabajo en donde se destaca su pasión por algunos lugares urbanos, la gente y la naturaleza, expresando sus sentimientos a través de la fotografia.






Pueden encontrar mas de su trabajo en su pagina 


Echoes Photography




https://www.facebook.com/Echoes-Photography-474014862758036/





Evelyn Alday 23 años, Estudiante de Diseño Gráfico profesional. Mi pasión comenzó por ver y entender lo que siento en mi interior y poder expresarlo a través de un lente. 





Me apasiona fotografiar el cosmos, la naturaleza, los paisajes y artistas callejeros.

Mi principal interés es la Astrofotografía, una técnica para fotografiar las estrellas acompañada de paisajes diversos de naturaleza que te hacen pensar en la infinidad del universo.

También fotografía de paisaje, lugares únicos en los cuales puedes encontrar arte y una bella composición fotográfica.



Los artistas callejeros son personas con una esencia única, con talento que es expresado y me gusta captar esos momentos. 


 
                    



Fotografió a todo lo que encuentro bello y que solo lo puedo ver atreves de mi lente.


Desde Agosto está disponible la exposición “Espacios del habitar” estaré exponiendo con otros fotógrafos regionales, se trata del 4 ciclo de talleres regionales de fotografía que expone los trabajos recopilados durante este taller. Estará hasta fines de octubre en el Centro cultural palace de Coquimbo.