lunes, 19 de octubre de 2015

CARRETE DE VERANO 1984

Carrete de Verano fue un documental filmado en 1984 en plena dictadura y que fue dirigido por Patricia Moya. En este film se trata de conocer las distintas realidades de la juventud de ese tiempo y lo que pensaban sobre la situación del país. Natalia Marin a traves de esta reseña quiso dar su impresión sobre lo que significo este trabajo 



Por Natalia Marin




Quise dar un vistazo a este documental chileno por mi inquietud personal de intentar comprender un poco más a nuestra sociedad actual y sobre todo el concepto de “ser joven en dictadura”, este documental prometía mostrar a la juventud chilena de los 80, además de coincidir con el año de mi nacimiento 1984. Pensé que ni nacer en 1984 ni sentirme joven aún era cualquier cosa y decidí ver este documental.

Carrete de verano es una película que muestra tres grupos distintos de jóvenes que van a carretear a las playas de la V región, podría decirse que los grupos se pueden identificar como, jóvenes con plata conservadores, jóvenes alternativos y los jóvenes que no tenían plata. A ratos los contrastes eran mostrados de manera demasiado evidente, se hablaba de la virginidad en el grupo de los que tenían plata y después inmediatamente se mostraba una escena en la carpa del joven pobre chileno de 1984 en donde estaba todo pasando… A pesar de que el recurso de contrastar en un documental es bastante usado, en este caso no me molesto, porque Chile es un país de contrastes sociales, no es lo mismo ver al joven sentado en la vereda mirando el pasto seco y diciendo que no tiene plata para ir a la disco, que ver al joven de plata enumerar las actividades marítimas que podían entretenerlo ese verano, con un fondo de mar nocturno en el patio de la casa de veraneo de los papis. Sin embargo había algo que los convocaba ahí en ese momento, en esa playa en común, el viento los despeinaba por igual. Chile en ese momento era fome, en eso estaban de acuerdo y sus miradas transparentaban una necesidad de que el país respondiera de alguna forma, al verdadero significado de ser jóvenes, esa efervescencia necesaria en una edad en la que nos sentimos en momentos capaces de comernos el mundo o hundirnos en el, no importando mucho de donde vengamos ni para donde vayamos. Cuando vi este documental me molesto mucho esa incapacidad del chileno de mezclarse, todo esta separado como con una marca de nacimiento, no veo movilidad, pero me deja una sensación de alivio el pensar que es algo más impuesto que genuino.

Finalmente concluyo que es un documental casi obligatorio para entendernos y revisarnos, “Carrete de verano” Dirigido por Patricia Mora, arquitecta transformada en documentalista, cámara en mano, planos muy subjetivos y la realidad de 1984 en Chile durante el verano playero.




Aqui el documental 












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