lunes, 21 de diciembre de 2015

BASURAL

Basural, Fuzz Duo de Coquimbo. Compuesto por Ricardo Céspedes en la batería y Julio Gutiérrez en voz y bajo, son los destacados esta semana por Experimental Lunch. Hoy Gonzalo Vilo escribió esta reseña-cuento sobre la interesante propuesta que tiene esta banda.



Por Gonzalo Vilo





Me habían dicho que el hueón del Hugo iba a andar por el duna el sábado en la noche, cargado de toda la weed y la coca de siempre. Quería ir a ver a los Basural, me dijo el Kato, un grupo nuevo del que varios andaban hablando, así que tomé el primer coleto y me fui al barrio.



En la puerta tenían el flyer y un papel con los nombres de las bandas. Absenta, Sequía y al último, Basural, así que entre, decidido a encontrarme con el reculiao del Hugo. Pasé a comprarle una chela a la flaca de la barra y miré a mí alrededor. Aún estaba tocando Sequia así que la mayor parte de la gente estaba arriba, junto al escenario. Me quedé en la parte de atrás, escuchando la música y mirando por si encontraba la cabeza gigante del Hugo. No la hallé por ninguna parte. 


Cuando terminó Sequía me fui al baño. No había nadie meando en los urinarios, pero la puerta del wáter estaba cerrada. Miré por abajo y entonces vi las zapatillas del Hugo sobre las mugrientas baldosas. Abrí la puerta de una patá y el Hugo casi se caga. La raya que se estaba haciendo se cayó al piso, junto con su vaso de chela, que se derramó sobre sus jeans.



- Así que me queriay cagar culiao – Le dije – Donde están las moneas conchetumare.



El Hugo no supo que decir. Solo se quedó mirándome, entre asustado y sorprendido. 

Al mismo tiempo, desde el escenario, se oía la voz del Julio, presentando a los Basural. Luego comenzaron los riffs y la batería. Un sonido violento y envolvente entonces comenzó a penetrar en mis oídos. Rabia, distorsión, todo junto en unos pocos segundos de furia y de ira que era difícil poder asimilar. Puta Vida se llamaba el tema.




El Hugo abrió los ojos.

 Hoy no los vay a ver hueón – Le dije.

Saqué la cuchilla y se la mostré. Lo hice salir a la calle.

- Gritay y te la entierro al toque culiao – Amenacé


Nadie cachó nada. Menos los hueones que fumaban afuera. Me lo llevé a uno de los basurales. El hueón estaba hecho pico, temblaba y parecía que en cualquier momento se iba a poner a llorar. Adentro del Duna, Basural seguía repartiendo su incesante machaque, toda su mierda volátil iba saliendo impulsada como un vómito infinito. Una bomba atómica de caca.


 Le quité al Hugo los jales y los caños. Luego lo empujé y le enterré el cuchillo dos veces en la guata. Lo dejé ahí tirado y me fui corriendo. El hueón gritaba y pedía ayuda, pero no había nadie en la calle.





Cuando volví al Duna Basural seguía tocando. Me impactó la fuerza del sonido, y más me sorprendió aun el hecho de que solo fueran dos. El Julio de Mandrake y el Ricardo en la batería. Me puse a escucharlos. No sabía cómo calificarlos. Había influencias de Melvins, Black Sabbath, Mudhoney, Black Flag pero encauzados en un estilo bastante propio y trabajado. Los dejé a la mitad de Otro día para desperdiciar mi tiempo, por que escuché las primeras sirenas de los pacos.

Afuera estaba la cagá, pero alcancé a irme en un coleto. Aún tenía en mi cabeza el sonido de los basural y los fui escuchando hasta llegar a mi casa. Ya me había convertido en otro de sus fans.



Mas información de la banda 

https://www.facebook.com/basural999/?fref=ts



Los dejamos con Bomba Atómica de Caca







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