jueves, 31 de diciembre de 2015

ENTREVISTA A TATIANA ALFARO, FOTOGRAFA

Tatiana Alfaro es una fotógrafa que vive y trabaja en La Serena – Chile. Realizó sus estudios de fotografía en el instituto Incacea/Ciartes, donde recibió formación académica de parte de Jorge Gronemeyer, Gastón Salas, Alonso Yañez, ente otros. 
Su trabajo ha sido presentado en diversas exposiciones colectivas, desde el año 2004 en Valparaíso, Viña del Mar, Punta Arenas, La Serena, Coquimbo, Ovalle y Concepción, siendo participe además de actividades en el Festival Internacional de Fotografía de Valparaíso (FIFV) y en el festival de las artes de Coquimbo (ARC). Hoy presentamos esta entrevista realizada por Gonzalo Vilo a esta genial fotógrafa de nuestra region




¿Cuáles fueron tus primeros acercamientos hacia la fotografía? ¿Cómo nació esta atracción por este arte? 

La verdad siempre tuve un interés especial por las expresiones visuales. En un comienzo, cuando estaba en la enseñanza media quería estudiar pedagogía en arte, lamentablemente la carrera ya no estaba disponible en la ULS y en ese tiempo era difícil para mí poder irme a estudiar a Valpo, Santiago o Conce donde sí impartían la carrera. Fue entonces que decidí estudiar Diseño gráfico, en que en aquel entonces era el instituto Santo Tomas. Ya luego de unos dos o tres años, el asunto publicitario y el marketing no me llenaba en absoluto, fue entonces que decidí irme a probar suerte a la V región y ver las posibilidades que alli habían para estudiar algo que tuviera que ver más con arte, y encontré la carrera de fotografía en el Instituto Ciartes Incacea de Viña del Mar. Fue entonces que realmente comenzó la pasión por la fotografía. 



¿Cuáles fueron tus influencias con respecto a la fotografía? ¿A qué fotógrafos admiras? 


Al comienzo, cuando comencé a estudiar la carrera, tuvimos la fortuna de contar con muy buenos profesores, entre ellos Jorge Gronemeyer, Pedro Sepúlveda, Soledad Monteros, Gastón salas y Alonzo yañez, quienes en su mayoría eran licenciados en arte y fueron los primeros referentes en la carrera. 


                 


Ya al ir profundizando más en la materia, las primeras influencias vinieron netamente desde las artes visuales. Quienes llamaron profundamente mi atención fueron los artistas Marcel Duchamp y Man Ray, de los movimientos vanguardistas del dadá y el surrealismo. Me atraía mucho de ellos su postura de construir una obra a partir de imágenes oníricas que exploran los recovecos invisibles de la mente subconsciente, también me seducía el hecho de las propuestas de lo absurdo que permitieran abrir nuevos paradigmas en el ámbito visual. Encontraba que todo ello era apasionante y sublime. 

Ya en el ámbito de la fotografía como tal, los referentes que más me han marcado provienen desde del foto documentalismo, de los cuales puedo destacar a Robert Doisneau, Henri Cartier Bresson, Diane Arbus, Robert Frank, Martin Chambi y William Eggleston. 




 

Por otro lado de los fotógrafos chilenos puedo mencionar son: Antonio Quintana, Sergio Larraín, Claudio Pérez, Leonora Vicuña, Cristóbal Olivares, Cristóbal Barrientos y Nicolás Sáez. Creo que todos ellos son los referentes más importantes e influyentes sobre todo en los últimos años. 



¿Sientes que tu estilo se asemeja al de ellos? 



Creo que de todos siempre queda algo inconscientemente, hay puntos de vistas e intereses en común, pero en realidad nunca he tratado de imitar a ningún fotógrafo, más bien procuro céntrarme desde mi propia experiencia, ya sea con el tema técnico y la propuesta visual, que por lo general está ligada a las propias vivencias en los lugares que he habitado. 



¿Para tus proyectos contemplas la referencia de otros artistas, fotógrafos u obras, ya sea de la pintura o el cine? 

Como mencione anteriormente, creo que va quedando siempre algo esencial en el inconsciente de los otros fotógrafos o creadores que uno admira, sin embargo, uno con el tiempo va desarrollando también su propio estilo. 


En cuanto a estímulos de otras disciplinas siempre las hay, las cuales que pueden venir también desde la literatura, la pintura o la música. En algunos de mis proyectos he incorporado muchos elementos que vienen sobre todo de la pintura, en especial de lo surrealista y el arte abstracto. Muchas de mis imágenes tienen una intención de reinterpretar la realidad, de acurdo a la sensación mental y emocional que pueda estar experimentando en determinado momento. 



¿Para ti la belleza tiene que ver con la autenticidad? ¿Con mostrarse como uno es? 

Claro que sí, siempre. En las sociedades capitalistas como en la que estamos insertos, se han forjado unos tipos de belleza forzados en casi todos los ámbitos. La rubia perfecta, el musculoso guapo, la casa grande, las tiendas comerciales, etc y etc. Lo cual esta tan lejos de vernos y aceptarnos de cómo somos realmente. Muchas mujeres piensan que operándose como las modelos de la tele van a ser realmente bellas y la verdad la belleza subyace en cosas más esenciales y sencillas, al menos es como yo lo veo. 




Un ejemplo de belleza para mi puede ser lo que hacía la fotógrafa Diana Arbus. Ella en su tiempo realizó varios retratos a personas que eran denominadas “fenómenos”. Esta obra es bellísima porque va más allá de las apariencias y muestra que estas personas son admirables por lo que hacen o simplemente por lo que son. 


¿Cómo te has planteado tus fotografías o proyectos fotográ -
ficos, vas siguiendo un modelo determinado...?
 

La verdad que al principio de cada proyecto me conecto más con las emociones y sensaciones, luego viene el análisis más intelectual. Ya partiendo de esa base, puedo seguir haciendo más imágenes que vayan complementando una idea. 

Igual el proceso creativo, es algo súper personal. Hay fotógrafos que piensan todo antes de hacer las fotos, yo voy al revés primero siento algo que me estimula visualmente y lo plasmo, luego analizo que hay en mi psiquis que es lo que pudo haber gatillado y de ahí recién puedo intelectualizarlo. Quizás sea algo anormal, pero así funciona al menos para mí. 

Por otro lado, es importante ser disciplinado en el trabajo. En fotografía es importante tener un método a seguir que permita ir ordenando la obra y el material con que se está trabando. 





¿Mantienes una distancia emocional con tus trabajos? 

Al crearlo netamente es emocional. Al menos para mí, es importante establecer una conexión emocional con lo que estoy fotografiando, sino solo pasa ser un simple registro forzado que no dice mucho. 

Luego de eso viene un proceso intelectual y de edición, es allí donde uno tiene que ser más objetivo y construir una obra con las imágenes que aporten a la idea que se quiere comunicar. En este paso es importante desenamorarse de las fotografías favoritas, ya que si la imagen no aporta es mejor sacarla. Igual hay obras en que es más fácil hacer esto, pero en otras puede costar un poco más. Va a depender en realidad si es algo más ajeno a uno o es algo más íntimo. 



¿Tu estilo y técnica se han desarrollado de la forma que esperabas? 

Bueno en realidad no. Cuando uno es estudiante, piensa que va a titularse y que ya sabe lo suficiente, pero en realidad uno no sabe nada. Pues en la práctica todo es diferente. 


Por ejemplo, en mi caso, aprendí fotografía con la técnica análoga de la vieja escuela, la cual amo hasta el día de hoy. Sin embargo justo vino toda la revolución digital lo cual cambio la forma de hacer y pensar la fotografía. Llego un momento en que hacer trabajos solo análogos fue cada vez más difícil, ya que hubo un tiempo que comenzaron a escasear los rollos, los químicos y todo lo que tuviera que ver con laboratorio. Así que no quedo otra que digitalizarse también. De todos modos uno se abre a lo nuevo y ahora puedo trabajar con las ventajas que entregan ambas técnicas. 

En cuanto al estilo fotográfico, es algo que está en constante desarrollo. Es un proceso que puede durar incluso toda la vida y que se va enriqueciendo con las nuevas experiencias. En un principio uno piensa que va hacer el mismo estilo de fotos siempre, pero no es así. Aparecen nuevas miradas, nuevos referentes, nuevas formas de montajes, los cuales se van incorporando también a la propia obra. 



¿Cuál es tu trabajo o trabajos que más te han llenado como artista? 

He realizado varias cosas en estos diez años, pero me quedo con aquellas obras que me han hecho crecer como profesional y persona. 

Uno de mis trabajos que me hizo crecer y ampliar la mirada fue “la Modernidad del olvido”. Esta es una propuesta que reúne cuatro series que abordan reflexiones de lugares y objetos que son corroídos y olvidados en el tiempo. Fue con este trabajo que me di cuenta de cómo operaba para trabajar y que a su vez me permitió comprender mejor mi mente subconsciente. 


Después de ello están los trabajos autobiográficos de 22:40 pm y Lapso que muestran ya miradas más íntimas sobre los recuerdos que marcan la psiquis de las experiencias vividas en determinados momentos. 





Y otra obra importante ha sido “Memoria Sensorial” que realizamos con mi amigo y colega Juan Pablo Martínez como colectivo VAF. En ella planteamos como los patrones ideológicos de los ante pasados se arrastran generación tras generación, los cuales nos definen aún como sociedad ya que son una especie de herencia genética que nos cuesta aceptar y cambiar. 



Por ultimo ¿Cuáles son tus expectativas para tu trabajo en el futuro? 

Ya con las experiencias y los tropiezos no me gusta generar muchas expectativas hacia el futuro, más bien procuro ir fluyendo de acuerdo al proceso natural que va marcando la vida. Lo más próximo que viene para el 2016 es la presentación de la Publicación del libro “Devociones invisible, álbum familiar de Sotaquí” que estamos trabajando con Juan Pablo Martínez como colectivo VAF. Luego sigue la exhibición de la serie “florecillas de cobre” de la obra “La modernidad del olvido”, que será parte de la exposición “Álbum de Chile”, que se presentará a mediados de febrero en el centro cultural Palacio la moneda en Santiago. 

Otros planes cercanos venideros, es el desarrollo de nuevos talleres, Realizar algunas exposiciones en la región y seguir creando nuevas iniciativas que permitan aportar al desarrollo del trabajo fotográfico en la región. 




Puedes encontrar mas del trabajo de Tatiana Alfaro en su sitio web

http://tatianaalfaro.weebly.com/lapso.html






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