lunes, 29 de febrero de 2016

FÖLLAKZOID


Formados en el 2008, Föllakzoid se ha convertido en uno de nuestros mejores exponentes dentro del resurgimiento del rock psicodélico de nuestro país. Ellos han logrado modernizar los sonidos chilenos del pasado al añadir elementos progresivos y de krautrock.




Por Gonzalo Vilo





Föllakzoid se formó hace aproximadamente siete años, mas específicamente en el año 2008, cuando Juan Pablo, Domingo y Diego decidieron crear un sonido propio que lograra introducir sus influencias del rock progresivo chileno con sonidos experimentales mas actuales, creando una atmósfera inigualable en cada uno de sus trabajos.







El sonido de cada uno de los discos de esta banda genera sensaciones únicas que logran introducirnos en una hipnosis paulatina como si estuviéramos en un trance, o como dicen ciertos medios, en un trip existencial. Dentro de cada trabajo de Föllakzoid uno puede advertir una diversidad de tonalidades musicales que se concretan en cada una de sus obras, logrando conectarte con tus pensamientos mas perturbadores












Su mas reciente trabajo llamado III ha conseguido crear un viaje sonoro en donde uno logra experimentar la oscuridad y fineza del sonido y las líricas de la banda. Este álbum se grabó y se mezcló en su propio estudio llamado BYM Records en donde colaboró el maestro de la electrónica alemana ATOM TM. Interesante fue el hecho de que ATOM TM utilizara el mismo sintetizador que ocupaba Kraftwerk en los 80s






Durante el ultimo año la banda se ha realizado mas de ochenta presentaciones entre las que se destacan El Primavera Sound Festival (en Porto y Barcelona), el ATP Festival en el Reino Unido, el Musique Volantes en Lyon, y el Lollapalooza Chile.





http://www.sacredbonesrecords.com/products/sbr128-follakzoid-iii



Los dejamos con Electric











domingo, 28 de febrero de 2016

JEAN VALECK

Jean Valeck es un dibujante y pintor chileno. Su trabajo en pintura lo realiza en su mayoría en oleo, hoy presentamos parte de su trabajo 



































sábado, 27 de febrero de 2016

LA CITA

Roberto Araque es un joven escritor venezolano cuya obra esta empezando a despertar interés entre los lectores latinoamericanos. Desde hace un tiempo ha colaborado con varias paginas y revistas literarias en México, Colombia, Chile entre otros países. Hoy los invitamos a leer otro de sus cuentos llamado La Cita







           Soy una persona responsable; puntual en todo sentido. No acudo a un evento sin haber sido invitado así vaya con alguien que sí lo fue. Esto no es usual en mi país, al venezolano le encanta aparecerse cuando le da la gana y es motivo de orgullo asistir a una reunión sin ser convidado o llegar tarde a donde sea. Es común llegar media hora después del tiempo acordado. Ese fenómeno se da en todos los niveles; cuando se va a una sala de cine, la función comienza quince minutos después de lo estipulado y a nadie parece incomodar ese detalle; los vuelos nunca salen a la hora planificada ni los buses ni los buques ni nada. En conclusión, el venezolano siempre llega puntualmente tarde a lo que sea y eso ya forma parte de su personalidad.




La impuntualidad forma parte de una institución, es tanto así que asistir 15 minutos antes de la hora acordada es considerado un síntoma de desespero, si alguien llega tarde a una reunión no es algo que se suponga indicio de una mala educación ni es causa de reproches, pero si llega muy temprano le llaman madrugador, acelerado o lo que sea pero con un tono jocoso que suaviza el comentario. Eso es otra cosa, todas las impresiones se hacen en tono de broma y no por eso dejan de ser ciertas ni quejumbrosas, de hecho hay cierto refrán: “jugandito, jugandito se dicen las vainas”. También, después de un regaño sobreviene un chiste, tal vez porque la naturaleza del venezolano no es violenta y se siente culpable cuando hace algún reclamo aun si está bien sustentado. 




Lo normal es llegar tarde, es algo que forma parte de nuestra cultura así como la jodedera o la mamadera de gallo. Actualmente a la jodedera, se le conoce como Bullying y durante mi infancia era algo común; al gordo de la clase se le decían vaca, don barriga o cualquier vaina que se le ocurriera a alguno de mis compañeros; al negro, chocolate, le preguntaban por María Joaquina o lo que fuera, pero siempre con el adjetivo negro por delante sin llegar al racismo; nadie se salvaba y la única ley valida se expresaba en el refrán: “El que se pica pierde”, entonces se debía aguantar todo eso hasta que se cansaran y buscasen a otro, si se hacía lo contrario dejarían el apodo por el resto del curso. Pero no pasaba de allí, anteriormente no existía ese nivel de maldad que actualmente impera, eso de que unos niños ofendieran y golpearan a uno de sus compañeros por ser gordo, pobre o negro y luego le orinaran. No, eso era impensable. Eran otros tiempos.

Recuerdo que tenía un compañero que se aparecía por mi casa, gritaba mi nombre y yo, como quien no quería la vaina, salía. No había que acordar citas, simplemente te aparecías y punto. La impuntual puntualidad era algo que se aprendía desde niño. No obstante, tuve la oportunidad de estudiar en el extranjero y copié alguna de sus costumbres, me volví un hombre estricto. Es más, en veinticinco años que transcurrieron después de mi regreso al país sólo falté a una cita; mi funeral. 

Las circunstancias de mi muerte no fueron naturales, producto de la violencia de estos tiempos. Regresé del trabajo, estacioné frente a mi casa. Luego un par de hombres me interceptaron, me pidieron las llaves y, sin pensarlo, las lancé al pipote de basura. Seguidamente uno de ellos sacó un revólver y listo, fue rápido.




Desperté en el hospital, vi mi cuerpo pálido, frío, desnudo y descubierto sobre una camilla apilado junto a otros en condiciones similares. Luego se apareció el encargado de la morgue quien se tomó la molestia de suturar mis heridas y limpiar mis restos. Al terminar se marchó, regresó media hora después sólo para envolver mi cuerpo con una sábana gris. En el pasillo se encontraban mi esposa, mi madre y uno de mis hermanos. Nadie se inmutó cuando la enfermera informó mi fallecimiento, no hubo gritos ni lloradera ni reclamos. Entraron a la habitación para el reconocimiento del cuerpo ni siquiera notaron los otros cadáveres apilados, tampoco les importó el olor ni la sangre ni la falta de iluminación. Salieron, el de la morgue tomó mi cuerpo, amarró a mi dedo una cartulina con mis datos personales, seguidamente dispuso mi cuerpo junto a los otros. Sacó el de un joven, lo colocó sobre la camilla, con la misma premura, lo limpió y envolvió; entraron sus familiares y el mismo procedimiento. Para ese instante el mayor de mis hermanos había llamado a la funeraria y comenzaron los trámites para la deposición final de mis restos. El dinero no alcanzaba para incinerarme, pero la chica de la empresa informó acerca de un plan ejecutivo de servicios funerarios, algo así como un Mac Combo, que incluía transporte, limpieza, velorio, corona fúnebre, urna y una parcela en el cementerio municipal. También estaba el plan “Premium” que incluía todo lo anterior, pero agregaban un mariachi en la marcha fúnebre. El de “Platino”, adicional al servicio de mariachis, presentaba obituarios personalizados en un periódico local realizados por un escritor profesional y una lápida con enchapado de mármol gris o blanco marfil. Se decidieron por el primero porque uno de los amigos de mi hermano menor tocaba en un mariachi, concordaron un precio más o menos aceptable pero me entristeció un poco no tener obituario, me hubiese gustado uno con una frase célebre de algún escritor desaparecido. 

La morgue estaba ubicada en el sótano del hospital. Pocos se adentraban a ese lugar, era oscuro, húmedo y caluroso. La mayoría de los familiares esperan afuera y los trabajadores de allí sólo se asoman para meter y sacar cuerpos. Llevaron mi cadáver a eso de las 6:30 am. Sin embargo, precisamente ese día se presentó un inconveniente; no había papel, los familiares tomaban un número y esperaban ser atendidos, a los míos les tocó el 333. Apenas habían atendido el número 10. Más por nervios que por apuro mi esposa fue a un ciber café, descargó, imprimió y llenó una planilla que había que llenar desde la página oficial del ministerio de sanidad. Sin embargo, no fue aceptada por el personal del la morgue porque la planilla debía ser llenada por un familiar directo y ella aún conservaba su apellido de soltera en su cédula de identidad. Entonces se realizó el mismo procedimiento el siguiente día, pero firmó mi hermano mayor. 

Al entregar las planillas se les permitió, nuevamente, identificar mi cuerpo, mi madre no ingresó a la morgue por el tufo. Pidieron el certificado de defunción, no obstante, debido a que mi muerte fue violenta, debía anexar, además de la planilla, las cuatro copias de mi cédula y de mi hermano, una copia del certificado de la denuncia que fue realizada en el Cuerpo de Investigaciones Penales y Criminalísticas. Por suerte un primo se adelantó y durante la madrugada se anotó en una lista de espera que hacen los mismos solicitantes del documento, lo atendieron a las 4:00 pm porque el sello lo estaba guardado en el archivero de un comisario ausente. 

Mi primo llegó a la morgue con el certificado el día siguiente a eso de las 5:00 am. Para ese momento habían atendido a la familia Nº 50. Ya cuando se entregó la planilla, las cédulas, el certificado del CICPC y el parte médico, les informaron que debían esperar su número para que los patólogos realizaran el examen post mortem. Transcurrieron 4 días más y el sistema de enfriamiento de la morgue dejó de funcionar al tercer día. Algunos cadáveres comenzaron a emanar un hedor distintivo de su condición por lo cual se decidió acelera el proceso. Mis familiares esperaron por los especialistas; sólo asistió uno el cual asitió borracho a eso de las 4:00 pm. Todos los familiares se agolparon en la entrada y el patólogo, sin inmutarse, dijo que como ya estaban muertos y el aire acondicionado estaba dañado no había nada qué hacer y comenzó a sellar papeles una vez que se instaló en su oficina. El encargado de la morgue entregó el certificado de defunción, sólo faltaba la orden para movilizar el cadáver. El personal de la funeraria pidió unos requisitos bancarios y una vez que los obtuvieron llamaron a mi madre. Mi madre y mi esposa fueron a la funeraria, allá le entregaron el permiso de traslado y pudieron descansar. Desde ese momento todos los trámites corrieron por parte de la funeraria; buscaron mi cuerpo en una carroza fúnebre, en vida nunca me monté en una de esas y la encontré muy espaciosa. Una vez en la morgue se presentaron los representantes de la funeraria y los funcionarios encargados se limitaron a sellar los documentos. Al siguiente día se permitió la salida de mi cuerpo y como no había papel no se levantó el acta de defunción, así que entregaron una nota con un número que indicaba que debía recoger el documento la semana siguiente. 

Cabe destacar que confundieron mi cuerpo con el de un muchacho de 17 años muerto en una balacera. En mi funeral nadie abrió la urna, ninguno quería recordar mi rostro difunto, sólo colocaron una poster con mi fotografía el día de mi graduación frente a la urna. 



Y esa fue la única vez en la que falté a una cita.







jueves, 25 de febrero de 2016

NOISY EYES

Hoy queremos destacar el interesante proyecto de la fotógrafa serenense  Tatiana Alfaro. Su pagina, llamada Noisy eyes, recopila  a través de fotografías de muy buen nivel, presentaciones en vivo de bandas de nuestra región 








Lino Olivares y Undergarden (Presentación en Duna Pub)





                   Neoyka (Presentación en Duna Pub)






Sebastian Torres - Joaquin Velasquez (Sequía, presentación en Iglesia Santa Ines)






                Monotron (Presentación en Iglesia Santa Ines)






                   Seatemples (Presentación en Duna Pub)






   Jose Olivares - Undergarden (Presentación en Duna Pub)










Juan Dondi bajista Sequía (Presentación en Iglesia Santa Ines)






               Neoyka (Presentación en Rock y Sicodelia)







                 Seatemples (Presentación en Duna Pub)










miércoles, 24 de febrero de 2016

MAMI ¿DONDE ESTA EL PUNK? HOY, PORTALIGAS

Portaligas es una banda de muchachas de Puente Alto que desafían lo establecido utilizando su punk rock contestatario como bandera de lucha. Hoy hemos querido destacarlas en nuestra sección Mami ¿Donde esta el punk?





PORTALIGAS, es una banda de mujeres que se ha propuesto manifestar su visión del mundo desde la música punk rock contestataria y desde su posición de mujeres en una sociedad lo bastante fea como para quedarse quietas.







Ellas nacen en el año 2009, en Puente Alto, donde reunidas junto a un grupo de amigas y muy aburridas del ambiente punk algo machista, deciden formar una banda conformada solo por mujeres. Adoptan el nombre de Portaligas, principalmente por el uso que se le daba a este objeto femenino, décadas atrás, objeto de uso oculto y asociado a prostitutas por un lado y símbolo de sensualidad, liberación y rudeza por otro.



Con el tiempo nacen sus primeras canciones, llegan las invitaciones, y se consolidan hacia el año 2010 de la mano de bandas como BBs Paranoicos, Peores de chile, Machuca, Los Rockers, etc.






Con muchas de sus metas cumplidas llega el año 2011, Se aleja de la banda, Arlette, Bajista y se integra Beatriz. En octubre nuevamente los cambios acechan y se retira de la banda Lili, quien fuera una de las compositoras, Guitarrista y fundadora de la banda. A los pocos meses llega Claudia quien se integra a una nueva etapa de Poruestro ruido, aportando sensualidad y rudeza, a la escena Punk-Rock chilena, superando los altibajos y trabajando todas en el primer disco.






INTEGRANTES:

Karol : voz

Claudia: guitarra

Bea: bajo-coros

Disna batería-coros



Contactos y webs:

DEMO 2010: http://www.mediafire.com/?yz1b9kct41trgit





Los dejamos con ME GUSTA SER UNA ZORRA











lunes, 22 de febrero de 2016

THISQUIETARMY

Dentro de unas semanas, el guitarrista canadiense (con decendencia vietnamita) de drone experimental, Thisquietarmy (aka Eric Quach), girará por Chile, y mostrara su particular y densa fusion de ambient/drone, postpunk/shoegaze y black/doom metal, en diversas ciudad del país (Entre el 27 y 29 de febrero en nuestra región) Thisquietarmy tiene más de 30 discos editados, en más de veinte sellos distintos, como Denovali, Aurora Borealis, Alien8 Recordings y recientemente en el sello chileno Templo Sagital (split con Thanatoloop, editado especialmente para el tour). Ademas a colaborado ccon artistas como Aidan Baker (Nadja), Scott Cortez (loveliescrushing), André Foisy (Locrian), Labirinto, Monarch, Noveller, Syndrome (Amenra), Year Of No Light, Yellow6 y Thanatoloop. También es miembro fundador de la banda de postrock/shoegaze Destroyalldreamers. A continuación les dejo una entrevista con Eric Quach, a propósito de esta espectacular gira.





Por Michel Leroy






¿Que tan viejo es Thisquietarmy, y cuales serian tu propios discos o conciertos favoritos?


El primer disco de Thisquietarmy se lanzo hace diez años, pero yo empecé a grabar para el proyecto en paralelo las actividades en mi banda Destroyalldreamers, en el 2004. Mi ultimo concierto fue en Enero, en una hermosa iglesia en París, en frente de 800 personas -definitivamente una fecha notable, tanto como el impromptu del set en vivo en el bosque, de festival belga Dunk!. En cuanto los discos, "Anthems for Catharsis", mas oscuro, mas estructurado y mas directo, y "Rebirths", que es una especie de "lo mejor de", donde re-grabé los tarcks que mas tocaba en vivo. Ambas grabaciones las traigo en el tour en formato CD y Vinilo. 


¿Como describirias en pocas palabras un concierto de Thisquietarmy?


Usualmente me gusta tener un muro de sonido (wall of sound), ruidoso e incompasivo, que no deje escape. Pero también puede ser a un volumen mas introspectivo y meditativo. Ambas experiencias pueden ser poderosas. Todo depende del contexto -la arquitectura de la sala, la atmósfera, el sistema de sonido. El tener visuales oscuras y abstractas, cuando se puede, sirve para inducir a la fijación y el trance. 



¿Cual es tu opinión acerca de los singulares espacios donde tocarás en Chile? 


Suena como un tour bastante ecléctico, - en Valparaiso - en una squat, me imagino un sonido mas fuerte y sucio, casi como-punk en un sentido drone, mientras que en La Serena sera en una iglesia donde sera interesante usar la reverberación natural para intensificar el viaje sónico, Coquimbo en un bar nocturno - imagino sera un desafio mantener a los locales activos y excitados con una música tan poco bailable en una noche de Sábado, en Santiago, una pequeña sala de cine, excelente para el aspecto audio/visual multimedia de mi set regular. Y aun al parecer será una sorpresa en Pisco Elqui.(al momento de esta traducción nota: se confirmó sera en la piscina que esta al sur de la plaza e iglesia de Pisco Elqui)


¿Que tipo de audiencia prefieres para tu música, los silenciosos, lo gritones, o ambos?

De todas formas, una audiencia respetuosa seria para este tipo de música, una silenciosa, pues a nadie le ayuda distraerse con ruidos fuertes, conversaciones o gritos. Es en realidad acerca de encontrar tu centro, y meterse en el fluir del sonido, y ver donde eso te lleva, y no es fácil hacer eso si no estas atento, o si no puedes concentrarte, tanto para el que toca, como para la audiencia. 



                   



Algo que quieras decir a la gente d
e Chile


Yo realmente estoy interesado en descubrir la gente y el país - tener experiencia de nuevas cosas culturales, y mas que nada conocer y tocar junto a personas con quienes se piense similar. Es un placer ser invitado t tener la oportunidad de que ocurra. Gracias a Michel Leroy / Templo Sagital por organizar todo, y editar el Cd split. 



Los dejamos con el Bandcamp de este importante musico


http://thisquietarmy.bandcamp.com/music






sábado, 20 de febrero de 2016

FOSFORO

Pía Ahumada es una joven y destacada escritora serenense. Ha publicado destacados plaquettes y su libro Teleidoscopio ha causado una grata impresión debido a la elegancia de su prosa y a lo bien construido de sus relatos. Ella, a su vez, colabora para la revista Escarnio y en el Taller Me Pego Un tiro. Hoy los invitamos a leer Fósforo, buen relato de esta prometedora escritora Chilena











         Encendía cerillos por que le parecía que la vida se iba en ello. Uno encendido, la llama que encendía el cigarrillo en la madrugada, cuando sentía ruido en las casas vecinas, cuando los automóviles comenzaban a encenderse para iniciar la huida a casa, nunca vio a las personas, nunca le importaron las personas, veía todo desde un lugar mas alto, en donde también podían verla aspirar humo y botarlo despreocupada. El gato duerme, a veces, hecho un ovillo mas negro que blanco. Tengo un palillo incendiario entre los dedos, una llama fuerte, amarilla. Deben mis ojos abrirse, mis pupilas dilatarse, quizás. Va por otro camino el asunto, recuerdos, recuerdos, ¨buen día¨ ¨mis disculpas¨ ¨gracias¨, miedo a que la vela, diminuta vela se apague antes de tiempo. Maullido, mis dedos se tiznan, calor y una última llama azul eléctrico. Agito y boto. La próxima durara mas tiempo entre mis dedos




viernes, 19 de febrero de 2016

PERDIDOS

Diego Zuñiga es una de las promesas dentro de la literatura nacional. Su propuesta es una renovadora muestra del gran momento que viven la narrativa chilena,  Novelas como Camanchaca o Racimo son un claro ejemplo de aquello. Hoy los invitamos a leer Perdidos, relato de este gran y joven escritor







Algo así como una introducción

El proyecto del rojo Salinas era el siguiente: llevar a la pantalla grande la novela de Gutiérrez “El iceberg”, y conseguirlo en menos de cuatro horas, con una cámara digital y todo en tiempo real; en definitiva, un proyecto imposible, considerando las quinientas páginas de la novela, unido a la gran cantidad de locaciones donde transcurren los hechos: desde Sudáfrica cruzando el Océano Atlántico, hasta llegar a la Antártica, sin contar el viaje que hacen las sardinas antes de llegar a Ciudad del Cabo: un viaje por una Latinoamérica conmocionada por las dictaduras, la muerte y los sueños incompletos.

O las pesadillas.

De esto ya van más de cinco años y aún no se sabe nada del proyecto ni del rojo Salinas. La verdad es que ya es una especie de leyenda que ronda en la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Católica. Por los pasillos se cuentan escenas de la película que dicen haber visto; otros señalan que fueron a un casting donde se buscaba a los que interpretarían a los protagonistas. Finalmente, uno que otro explica el proyecto como si fuera él quien lo diseñó.

Del rojo Salinas no se habla nada. Como si fuera tabú. O en el mejor de los casos, un secreto que nadie quiere contar. Algunos ex compañeros, ahora ya directores de televisión, guionistas, documentalistas y uno que otro dedicado al cine experimental, recuerdan muy pocas cosas de él. Ciertos gestos, palabras, obsesiones y silencios, sobre todo silencios. Porque el rojo Salinas antes que nada era un ser silencioso, un hombre que prefería sentarse al final de la sala y escuchar hablar a sus profesores acerca de la importancia de la sociedad de la información, o sobre las teorías críticas de Ascanio Cavallo referidas al cine chileno de los años sesenta, y tomar apuntes en una libreta que parecía no acabarse nunca, donde también anotaba ideas que se le venían a la cabeza, imágenes que veía camino a la universidad, o conversaciones que alcanzaba a oír en el metro. En definitiva, el material con el cual empezaría a trabajar antes de desaparecer.

Lo que debió ir primero

Me llamó Aldo Martínez. Estudio periodismo en la Universidad Católica. Este es mi último año. Este es mi último trabajo, el más importante. Me pidieron que hiciera un reportaje sobre algún tema relevante. No sé si la historia del rojo Salinas sea tan importante; simplemente creo que es necesario que alguien la cuente, que se investigue su desaparición, que sepamos la verdad de algo que se incrusta en el inconsciente de cada alumno que pasa por esta facultad. Creo que es necesario contar su historia. Por él. Por nosotros.

Su vida

El rojo Salinas nació en Arica, en el año 1981. Es hijo único. Sus padres se separaron cuanto tenía 4 años. Rodolfo Salinas, piloto comercial, se enamoró de una azafata rusa que conoció en su único viaje a Europa. La trajo a Chile. Le prometió que se casarían, que serían felices. Ella aceptó. Cuando llegaron se encontró con que su prometido era casado y tenía un hijo. El escándalo fue de proporciones. Ella gritaba. Nadie entendía lo que decía. El papá de rojo Salinas le decía, take it easy, pero ella gritaba más y más, mientras la mamá del rojo Salinas, con él en brazos, tomaba un taxi, a las afueras del aeropuerto de Arica, con dirección a su departamento. Allí hizo dos bolsos, con su ropa y la del rojo Salinas, y se fue donde una tía. Estuvo tres días. Al cuarto, compró un pasaje en bus y partió a Santiago, donde su hermana soltera, que la recibió en su departamento de una pieza. Vivieron siete años ahí. El rojo Salinas creció en ese departamento de la Villa Frei. Ahí jugó sus primeros partidos de básquetbol. Ahí conoció a la primera chica de la que se enamoró, una colorina con la que pasaba todo el día consolándola porque sus demás amigos la molestaban por el color de su pelo. El la abrazaba y le contaba historias: cuentos donde los colorines eran los buenos, los príncipes, los ganadores.

Un dato importante: el rojo Salinas también era colorín.

Una mañana de diciembre se acercó a ella y le dijo que se iba, que su tía los había echado del departamento, que conoció a un músico con el que se casaría y viviría junto a él. La colorina lloró. El rojo Salinas, una vez más, la consoló y le dijo que volvería. Ella, entre lágrimas, levantó la mirada, se acercó un poco más y le dio un beso. El primer beso.

El rojo Salinas, según cuenta un amigo de esa época, llegó a su casa y vomitó durante diez minutos. Después se recompuso, ayudó a su madre a guardar la poca ropa que tenían y se marcharon del lugar. Nunca más regresaron a la Villa Frei. De la colorina no se sabe nada. Algunos dicen que se convirtió en una pornostar y que cuando supo que el rojo Salinas era estudiante de dirección audiovisual, lo buscó para ser la protagonista de su primera película. Otros dicen que se murió de pena porque el rojo Salinas nunca volvió a verla. Finalmente, hay quienes señalan que cuando se enteró de su desaparición, tomó sus cosas y se fue a buscarlo por Latinoamérica. Su hermana, una estudiante de cuarto medio de un liceo de Ñuñoa, dijo que recibió un e-mail de ella donde le contaba que había encontrado al rojo Salinas en una playa peruana y que ahora se dirigían al D.F. donde filmaría su primera película, y ella sería la protagonista.

Puede ser. Todo puede ser. Pero en fin. Mejor sigamos.

Después de vivir con su tía, el rojo Salinas y su madre le arrendaron una pieza a una amiga que ella conoció trabajando en un supermercado. Pasaron la navidad y el año nuevo en esa habitación, encerrados, escuchando cómo la dueña de casa comía junto a su familia, abrían regalos y se daban los abrazos de año nuevo. Ellos también se dieron un abrazo. Luego se acostaron y se durmieron. Al día siguiente, el rojo Salinas, que ya tenía once años, se consiguió con su tía el número de teléfono de su papá y lo llamó. Le describió, detalladamente, y con cierta exageración, las condiciones en las que estaba viviendo con su madre. El papá se puso a llorar y le dijo que lo perdonara, que él no debía estar pasando por esa miseria, que era injusto, que iría por él esa misma tarde y que buscarían un lugar donde vivir los tres, pero que era necesario que convenciera a su madre de que lo perdonara y así volverían a vivir juntos. El rojo Salinas dijo que lo intentaría. Te quiero, hijo, indicó su papá y colgó.

Sus padres se reconciliaron. Se acabó la miseria. Comenzó la buena vida.

Se fueron a vivir a un departamento en Providencia. El rojo Salinas se cambió de colegio a uno que quedaba a un par de cuadras. Instituto Presidente Errázuriz se llamaba. Ahí cursó toda su enseñanza media; ahí conoció a un par de amigos cinéfilos que le empezaron a prestar películas; ahí nadie se dio cuenta de que su pasión era el cine, que soñaba con hacer alguna vez una película y ser él el protagonista; ahí conoció, en tercero, medio, a Catalán, un tipo que quería ser escritor y que leía como si el mundo se fuera a acabar mañana, con el que conversaba todos los recreos. Se contaban lo que habían visto y leído, respectivamente. Poco a poco se fueron haciendo amigos. El rojo Salinas comenzó a leer. Catalán empezó a ver películas.

Ese verano Catalán leyó “El iceberg”. Cuando volvió a clases, le contó al rojo Salinas del liceo y le dijo que era la mejor novela que había leído en su vida. El rojo Salinas lo quedó mirando, esbozó una sonrisa y le dijo que no fuera tan putita, que siempre le decía lo mismo cuando leía una buena novela. Catalán lo quedó mirando y le dijo: huevón, entiende, es la mejor novela que he leído en mi vida. El rojo Salinas dejó de reírse. Esa misma tarde la pidió en el Bibliómetro de Tobalaba.

Faltó dos días a clases. Al tercero llegó temprano, entró a la sala y se sentó a esperar a Catalán. Cuando lo vio, le dijo que salieran de la sala, que necesitaba hablar con él. Se fueron a caminar por Providencia. Doblaron en dirección al río Mapocho. Se tiraron en el pasto y hablaron de la novela de Gutiérrez hasta que oscureció.

Al día siguiente, el rojo Salinas le dijo que algún día la haría película y que se la dedicaría a él. Catalán le dijo que le avisara, por si necesitaba ayuda.

Cuando salieron de cuarto medio nunca más se vieron. Catalán se fue a estudiar literatura a Buenos Aires. Ahí vive todavía. Ha publicado un libro de cuentos titulado “Lorrie Moore le lee un cuento a Catalán”. Acá en Chile nadie lo conoce, nadie lo ha criticado. En Argentina dicen que es el sucesor de Borges y comparan su llegada al país trasandino con la de Gombrowicz. Otros dicen que es una mala copia de Cortázar, mezclado con Isabel Allende, que abusa de los adjetivos y que la cursilería expuesta en sus cuentos es más que asfixiante.

La verdad es que mandé a pedir el libro, para averiguar si en algún relato se daban pistas del rojo Salinas, pero sólo me encontré, justamente, con cuentos cortazarianos y cursilones, donde Buenos Aires funciona como el cliché máximo de esa ciudad en la que todo el mundo se enamora y lee novelas románticas. Aunque hay un relato que me quedó dando vueltas, precisamente un cuento donde no se narra una historia de amor ni sucede en Buenos Aires, sino que es la historia de un hombre silencioso que un día decide desaparecer y que al final del cuento, cuando ya todos lo olvidaron y nadie lo busca, dice: “Lo más fácil del mundo es creer que la vida es una película y luego darse cuenta de lo estúpido que es creer eso. Aunque hay algo más fácil: perderse en un país donde están todos perdidos. O mejor: desaparecer en un país de desaparecidos”.

Hay días donde aun pienso en ese texto. De la vida del rojo Salinas no hay mucho que agregar. Salió del colegio, dio la PSU, le fue bien y entró a estudiar Dirección Audiovisual a la Universidad Católica. El primer año le fue bien. Aprobó todos los ramos. Al segundo disminuyó un poco sus notas. Tuvo problemas en su casa. Sus padres volvieron a separarse. En realidad, esta vez, la madre agarró sus cosas y se fue. Un día lo llamó y le dijo que estaba viviendo en Paraguay, que estaba bien, pero que no la buscara, que le gustaba su vida allá: sola, sin hacer nada, encerrada todo el día en una habitación de un hotel de Asunción.

Dicen que el rojo Salinas le hizo caso, que no la quiso buscar. Luego entró en una pequeña depresión. Cuentan que todos los fines de semana iba al aeropuerto. Que ingresaba a la sala de embarque y miraba cómo despegaban los aviones, y con la mirada los seguía hasta que se perdían entre las nubes. Después miraba cómo aterrizaban y fijaba la vista en el avión detenido, mientras anochecía en Santiago. A eso de las once de la noche, tomaba el último bus que lo dejaba en la Alameda y regresaba a casa. Hasta que de un día para otro dejó de hacerlo y retomó las clases en la universidad. Finalmente, pasó todos los ramos. Al tercer año, después de comentarle a un par de compañeros acerca de su proyecto cinematográfico y haber conversado con Maximiliano Rojas, el director de la carrera, detallándole todo lo que necesitaba para llevar a la pantalla grande “El iceberg”, desapareció. Hasta el día de hoy no se sabe nada. Los rumores van y vienen. Parecen olas que no quieren que llegue la noche y las dejan solas, que los surfistas las abandonan para seguir con sus vidas. Aunque aun hay un dato que falta: es una mujer. Se llama Carolina Winkler y es la última novia que tuvo el rojo Salinas.

Carolina Winkler o la última pieza del rompecabezas

Llamé a Carolina para concretar la entrevista. Me dijo que nos juntáramos en uno de esos cafés posmodernos y vanguardistas que están cerca del Bellas Artes. Como nunca, llegué puntualmente, me ubiqué en una de las dos mesas que tienen fuera del local y la esperé. Mientras tanto, me tomé dos cortados y releí todo el material que había recopilado sobre el rojo Salinas que, sinceramente, no era mucho. Carolina debía ser la fuente principal para averiguar por qué el rojo Salinas había desaparecido y sin saber dónde podía encontrarse.

Carolina llegó una hora y media atrasada. Venía con minifalda de jeans y una polera escotada. Le miré por un momento sus piernas flacas y me acordé de esas largas conversaciones donde intentaba convencerla de que sus piernas eran bellas, que parecían piernas de modelos inglesas, pero ella no me hacía caso y se amurraba y se encerraba en la pieza donde dormíamos y luego tenía que ir y abrazarla y darle besos en el cuello para que se riera y todo volviera a la normalidad.

Ese día sus piernas me seguían pareciendo bellas, pero no se lo dije. Para ser franco, adopté una posición profesional y sólo hablamos de lo que no llevó a reunirnos: el rojo Salinas.

Durante la entrevista me acordé de todo el año que pasamos juntos. Por un momento me sentí atrapado en el pasado, en esas mismas conversaciones que teníamos por horas. Ella hablando y yo escuchando. Pero siempre escondió ciertos detalles, que, según ella, me podían provocar celos. Esos detalles son los puntos en que ahondé durante la entrevista, y ella se mostró reacia, un poco malhumorada a ratos. Insistió en que abandonara mi empresa, que a nadie le importaba ya el rojo Salinas, que era una estupidez seguir la investigación, que todos debíamos dar vuelta la página, que lo más probable es que el rojo Salinas estuviera muerto. Repitió la palabra muerto dos veces y me quedé en silencio. La miré un instante, extendí un poco mi mano hacia la de ella, que estaba apoyada en la mesa y la presioné fuerte. Nos quedamos así por unos segundos; luego, ella sacó la mano y pidió la cuenta. Cuando llegó el mesero con la boleta, Carolina me contó que había roto una promesa que le hizo el rojo Salinas en ese mismo café. Me dijo que a la primera semana de pololeo, el rojo Salinas le había contado, detalladamente y sin mayores remordimientos, el final de “El iceberg”, luego de haberle narrado, con extremada parsimonia, las dos primeras partes de la novela. Y Carolina, desconcertada por todo, le prometió que nunca lo leería.

Pero terminó ayer, dijo ella, y yo enarqué la ceja y le pregunté que cuál era el problema. Ella agarró sus cosas, hizo parar un taxi y se fue.

No tengo idea por qué lo hizo. Al final terminé pagando todo y no pude decirle que necesitaba que volviéramos a vernos.

Esperé un par de días antes de volver a llamarla. Cuando lo hice nadie me contestó. Insistí durante todo ese día, y el siguiente y el siguiente, sin resultados positivos. Al cuarto día fui a su casa. Me abrió la puerta su mamá. Me abrazó muy fuerte y me dijo si sabía dónde se había metido Carolina, que de un día para otro se había ido de la casa, que dejó casi toda su ropa, que, según ella, quizá la raptaron, o la violaron, o la mataron. Y la señora me dijo todas esas cosas mientras no dejaba de presionarme fuerte contra ella, como si yo tuviera escondido dentro de mí a Carolina. Le dije que entráramos un momento, que se debía calmar, que ya encontraríamos a su hija. No sentamos en el sofá. Lloró un poco y me dijo que subiera a la pieza de Carolina, que quizá podría encontrar algo que ayudara a saber dónde andaba metida

Subí lentamente la escalera, avancé por el pasillo y entré en la habitación de Carolina. Todo estaba limpio y ordenado. Me puse a buscar, entre sus cuadernos, alguna dirección o algo por el estilo.

No encontré nada. Encendí su computador, me senté, esperé que cargara, me conecté a internet y revisé su historial: páginas de líneas aéreas comerciales, páginas sobre cine experimental, páginas sobre cine latinoamericanos, páginas sobre literatura contemporánea, páginas sobre Gutiérrez, páginas sobre “El iceberg”.

Cerré ventanas, apagué el computador y salí de la casa.

Tomé el metro y me dirigí al Campus San Joaquín. Una vez allá, caminé rápido hacia la biblioteca central. Entré, dejé mi bolso en custodia y busqué, en la sección de Literatura Chilena, los libros de Gutiérrez.

Sólo encontré “Miradas perdidas en el asfalto”. Lo saqué y me senté en uno de los sillones que había en la biblioteca. Leí todos los poemas: una, dos, tres veces. Luego me dormí.

Soñé que unos detectives me raptaban, que me violaban arriba de un auto mientras me leían unos versos en un idioma que no entendía y luego me dejaban en la mitad del desierto.

El sonido de un timbre me despertó.

Abrí los ojos. Ya no había gente en el lugar. Sólo el tipo que estaba en custodia y una chica detrás del mesón de pedidos.

Me levanté y fui nuevamente al lugar desde donde saqué el libro. Esta vez encontré otros ejemplares. “Ballenas varadas en Pisagua”, “Caleta San Marcos”, “Océanos imaginarios” y “El iceberg”. Los tomé todos y fui al mesón de pedidos. Se los pasé a la chica que me quedó mirando un buen rato, y dijo algo sobre que las bibliotecas no eran para dormir y luego agregó: son para el 4 de julio.

Agarré los libros, pedí mi bolso en custodia, los guardé y me fui.

Esa noche leí “El iceberg”. Cuando terminé me hice un café y me quedé un buen rato sentado en mi cama, sin hacer nada. Estaba amaneciendo. Mi mamá entró a la pieza y me preguntó si estaba listo. Le dije que no tenía clases. ¿Y por qué estás despierto? Por nada, dije, es que no puedo dormir. ¿Te pasó algo?, me preguntó mi mamá, y volví a mentir. Luego salió de mi pieza y se fue al trabajo.

Después de unos minutos me acosté y me dormí. Desperté a medianoche. No soñé nada, o si soñé con algo, ya no lo recuerdo. Sólo sé que me levanté, que eché en un bolso un poco de ropa y los libros que había pedido en la biblioteca.

Miré por última vez mi habitación. Agarré con firmeza el bolso, cerré la puerta, y me fui.




miércoles, 17 de febrero de 2016

MAMI ¿DONDE ESTA EL PUNK? HOY, NIKKI DE SAINT PHALLE

Niki de Saint Phalle nació y pasó gran parte de su vida en Francia, aunque creció en Estados Unidos. Conocida como la única mujer artista del movimiento del Nuevo Realismo en Francia, también se la vincula con los neodadaístas Jasper Johns y Robert Rauschenberg. Es considerada asimismo la primera gran artista feminista del siglo XX, hoy presentamos parte de su trabajo en Mami ¿Donde esta el punk?




























lunes, 15 de febrero de 2016

LISERGICO

Formados el 2006, Lisergico, banda nacional, ha logrado desde hace un tiempo instalarse como uno de los referentes musicales en la escena stoner en nuestro país. Hoy hemos querido dar una mirada a su historia y a su música




Información extraída desde

https://www.facebook.com/LISERGICO-47827466488/info/?tab=page_info



Lisergico suena como un camión de carga atropellándote, a ratos sónico, y a ratos nos recuerda la franela en los noventas. Este trío de Valparaiso, nace el año 2006, y a la fecha ya tienen 3 EPS, sacados de manera independiente. 




Pocas bandas en chile, cultivan este sonido. Ganadores del 4to Festival de bandas escudo y Rockaxis del año 2010. El Hazlo tu mismo, llevo a lisérgico a conformar parte importante en el recién nacido Sello de Valparaiso. ACOPLE RECORDS.






En el año 2013, Lisergico suma un nuevo integrante a la banda para reemplazar a Michael Sepulveda, Greengo. Ya se encuentran trabajando en su nuevo material a salir este año.


 Integrantes  


Jurel - Voz y Guitarra
Victor Aguilera - Bajo
Michael Sepulveda - Bateria


Aquí los dejamos con la gran presentación de LISERGICO en el Programa Señal en Vivo transmitido por Rockaxis TV : www.rockaxis.tv










viernes, 12 de febrero de 2016

LOS REYES MAGOS


Alicia Farina es una escritora argentina destacada en su país. Ella nos ha enviado uno de sus cuentos llamados los Reyes Magos. A leer










-Melchor, Gaspar y Baltasar van a venir- Dijo mamá y corrimos a buscar nuestro zapato para colocarlo en la ventana del rancho.

Ese año me había portado más que bien y creía merecer la visita de los Reyes Magos.

Mis alpargatas estaban algo rotas en el lateral derecho y quise remendarlas pero solo hallé hilo blanco y una oxidada aguja. Finalmente pensé que no se notaría mucho en el azul desteñido por el uso y el lavado.

- Reyes, tráiganme una pelota redonda y blanca porque la armada con arpillera está sucia y deformada y el Jacinto no quiere jugar conmigo. Prefiere la de Ramón que le regaló el padrino el mes pasado. Yo no tengo padrino y mi papá se fue a trabajar hace mucho tiempo a Buenos Aires y no volvió. Mamá lloró un tiempo, luego se fue a trabajar en lo del viejo Tomas y desde entonces las cosas mejoraron para mí y mi hermanita.

Las últimas palabras de la extensa carta que escribí salieron feas porque me puse nervioso y lloré un instante. Mamá siempre dijo que debemos ser fuertes por ello pasé el dorso de la mano sobre mis ojos y traté de colocar el calzado en la ventana que por cierto no tenía marco y, por lo tanto, sería difícil que las alpargatas quedasen como debería para albergar el tan ansiado balón. 

Traspiré mucho. Ese verano el sol se hacía sentir más que nunca en la colonia. Finalmente até con un alambre, hice un ganchillo y colgué en uno de los orificios que tenía la ventana de lata mis alpargatas azules. Miré mi obra de arte y satisfecho esperé y esperé. Cada tanto mis ojos recorrían como un centinela la zona para comprobar alguna presencia extraña pero nada ocurrió. 

Todos los días nos acostábamos a las ocho de la noche porque había que madrugar al día siguiente. Mamá partía rumbo al trabajo a las seis, no sin antes recomendarme las tareas de la casa y el cuidado de Rosa, y regresaba al atardecer molida de la cabeza a los pies. Me daba pena pero qué podía hacer yo con mis ocho años apenas cumplidos que no sea lavar, limpiar y cuidar de mi hermanita para aliviarle un poco. Mamá era hermosa y cuando se ponía el vestido rojo parecía una princesa de los cuentos de hada, mi princesa. Me prometí a mí mismo cuidarla y protegerla cuando sea grande.

Ni bien puse mi cabeza sobre la raída almohada me quedé completamente dormido por el cansancio y la emoción de la espera.

Cuando desperté, corrí a la ventana y a pesar de que no era blanca ni de cuero, amé con el alma a mi primera pelota de plástico amarilla.







jueves, 11 de febrero de 2016

FRANCISCO WOLOCH

Francisco Woloch nos presenta un trabajo centrado en el mar, ya sea en sus movimientos o en la paz de un silencio milenario. Parte de su trabajo lo presentamos hoy jueves de fotografía en Experimental Lunch






























miércoles, 10 de febrero de 2016

MAMI ¿DONDE ESTA EL PUNK? HOY, EX HEX

EX HEX es una joven y reciente banda de punk rock estadounidense lideradas por la gran Maria Timony. Hace poco lanzaron su primer album de nombre Rips. Hoy queremos destacarlas en Mami ¿Donde esta el punk?




Reseña extraída desde 
http://indiespace.com.mx/resena-ex-hex-rips/




       Cualquiera que haya seguido María Timony en los últimos 20 años ha visto su forma virtuosa de tocar la guitarra de muchas formas diferentes. A lo largo de su carrera su estilo se ha caracterizado en esos “riffs hipnóticos” que la hacen ser única.


Incluso en el supergrupo Wild Flag, el trabajo de Timony podría ser detectado aunque no fuera de los principales. Pero todo eso ha cambiado con Ex Hex, la última banda de Timony con Laura Harris y Betsey Wright. Esta nueva agrupación esta influenciada por riffs demasiado dulces de los años 70’s, guiador por los genereos glam y de power pop.

Descrito por Timony como una pandilla, Ex Hex son todos los riffs enérgicos de una guitarra soltados al aire. Es bastante obvio ver por qué Timony quería estar en esta banda: el trío muestra una arrogancia pesada en todo el álbum, que nunca pierde su impulso. A veces, suenan como un Royal Trux más coherente (“How You Got That Girl”), un poco a Misfits(“You Fall Apart”) e incluso a veces la mejor banda de rock and roll en la Tierra (“New Kid”).

“Hot and Cold”, por su parte, su estructura esta constituida por algo de blues, donde Timonydeja aún lado el micrófono y se enfoca más en el sonido de su guitarra, pero no es que ella sea un intérprete sin emociones; si no que en “Rips” claramente pretende ser nada más que un conjunto estricto de canciones rock. Tal vez la ausencia prolongada de Sleater-Kinney no es algo malo, después de todo; de vez en cuando, no quieren nada más de su experiencia auditiva.

Pero la razón por la que “Rips” es tan triunfante es por que se logra fácilmente su simple objetivo de presentar una explosión total para el oyente, la cual puede procesar y saborear al instante.



Los dejamos con Waterfall







lunes, 8 de febrero de 2016

ERRANTE

Una fusión entre rock y poesía. Así se podría definir la propuesta de Errante, agrupación santiaguina que debuta con Desbautízame, un poderoso EP de seis canciones que se distribuye al interior de un libro de poesía que lleva la firma de Ismael Rivera. Hoy son nuestra banda de la semana




ERRANTE es una banda nacional que intenta una fusión entre poesía y música. Este interesante proyecto se ha presentado en diversas tocatas y ferias literarias a lo largo del país, logrando que el nombre de ERRANTE se haya posicionado dentro del underground nacional, en especial durante estos últimos años.



Pero vamos desde el principio. El nacimiento de ERRANTE comenzó como un proyecto en conjunto de Ismael Rivera y Rodrigo Pereira. Rodrigo encontró atractivos los poemas de Ismael y pensó que seria buena idea musicalizarlos.  Esta idea logró los resultados esperados y el proyecto comenzó a dar los primeros pasos. Luego comenzaron a sumarse nuevos integrantes a la banda, como fue el caso de la acordeonista Paloma, y el bajista y segunda guitarra  Juan. A partir de allí se inició el trabajo base para lograr el sonido de la banda.







     Musicalmente, el sonido de ERRANTE es difícil de definir y clasificar. Hay, en su música, ricas y variadas influencias, como el folklore, por ejemplo, siendo una de sus favoritos el cantautor Víctor Jara. También se puede apreciar en su estilo un marcado interés por la música de Gogol Bordello, o el rock mas radical de los The Stooges. Aunque lo que mas los ha marcado fue el proyecto de la banda 8 bolas con los poemas de Pablo de Rokha. 



Muchos también catalogan el estilo de ERRANTE  como Punk Gitano, pero es complicado, la verdad, establecer una definición que logre encasillar este proyecto musical, sin duda interesante.






Hace poco la banda lanzó su primer E.P. con seis temas llamado Desbautizame, el cual ha generado mucho interés y ha tenido una recepción positiva en la gente. La versatilidad de la banda y la cantidad de influencias, es algo que no se ve todos los días y esto lo aprecia la gente, a quienes le seducen no solo la música, si no la profundidad de la lírica, que en el caso de ERRANTE, se logra en su totalidad.



Aquí en la pagina de la banda podrán encontrar mas información

https://www.facebook.com/musicaerrante/?fref=ts



Los dejamos con Desbautizame completo, el primer E.P. de ERRANTE