viernes, 13 de mayo de 2016

LA PATRIA ASIGNADA

Victor Munita es un escritor y poeta nacido en Copiapó un 7 de octubre de 1980. Ha participado en el Encuentro de Poetas del Norte de Chile (Copiapó, 2004); 100 años de Santa María de Iquique (Iquique, 2007); Curicó y Talca descentralizado (2009); Puente Poético (San Bernardo, 2009); Descentralización Concepción (Concepción, 2009).
Actualmente es presidente de la Sociedad de Escritores de Copiapó. Es autor de “La Patria Asignada” (Editorial Cuarto Propio, Mayo de 2010) y de “Yo entre todas las mujeres“ (Editorial Emergencia Narrativa 2013)




A los niños y niñas que han crecido por el mundo imaginando una nueva vida y a los que no alcanzaron a hacerlo.




“La Patria es un dolor que nuestros ojos no aprenden a llorar.”
Leopoldo Marechal



Nos entregaron un templo / que en caso de emergencia /se 
reconstruiría en tres días / donde se podría 
rasgar las corti­nas/ y nadie nos colocaría saliva en los párpados / 
para ver las ruinas ondeadas por el viento /
pero no fue así /nos die­ron un templo casi hundido / una patria / un
 territorio al que debimos llamar nación / 
un mar que encontró la simetría / un valle / una cordillera roja / que 
se desgrana hacia las ca­lles/ una 
convulsión entre la arena y el pavimento / y fuimos vistos/ como 
monstruos invisibles tendidos al sol / breves
 hu­manos devorándonos los brazos / depredadores rozándose sin
 querer / con las manos frotándose las 
babas de la boca/ con el rostro relegado en un rincón del río / con el
 cuerpo ocupado por otros cuerpos y / 
con los ojos enterrados en un lugar del patio / nos trataron como 
piedras para edificar la casa de un dios / 
como trozos de carne en los pilares de una tienda/ Nuestra tierra / 
se quedó en los puños de la cami­sa 
celeste / nadie nos preguntó ¿dónde queríamos ir? / nos asignaron
 una patria / un lugar donde sobrevivir / un
 lugar donde enterrar a otro / con los mismos gestos que veo en ti //




No lanzo rocas a los techos de lata

lanzo pasado

lanzo presente

a la hora que sea :

lanzo.

Lanzo a los hijos

que me fueron lanzados con un brazo muerto

lanzo rocas de las quebradas

a las creencias de los que me sufren

a sus techos

a sus intimidades

a sus cualquieras amordazadas y a sus esposas cómplices

a sus hijos que no tienen la cara deforme

a sus bolsillos

a sus huesos con mis huesos

lanzo con la vida a la vida que me fue negada

lanzo a los techos de lata

la carne de mis hijos

la humedad de mis espasmos

y las babas en los desfigurados mentones

Lanzo la caridad hecha moneda de un día que desconozco

como desconozco los minutos cuando

sobre la tarde

sobre la noche

sobre la mañana

de unos hijos que no pedí

me lanzo




Estos bárbaros

que a diario me torturan

los que me hacen pedir dinero en las esquinas y bajarme los 
calzones

porque sus babas sucumben a un botón que queda en la camisa

Los odio

pero cada día llevo un pan a sus bocas deformes

Ellos me revelan semen
 
 como acto de amor



A esa casa

no se puede llamar casa

apenas

la pintura se sostiene

y una muñeca de trapo

vive en un charco de lavaza oscura 
 
 

Una mujer

hace cerros con la escoba

alguien alguna vez apiló cachureos como augurando el

futuro de los niños -que juegan-

escarbando la tierra de Chile

esa en que las raíces

y los huesos de perros

aparecen por que sí

pero ellos

con sus uñas negrasbuscan la salida.




No hay comentarios:

Publicar un comentario