jueves, 13 de octubre de 2016

VLADIMIR RIVERA ORDENES, ENTREVISTA


Vladimir Rivera Ordenes es un escritor chileno, autor del ya reconocido libro Qué sabe Peter Holder de Amor, publicado por la editorial Chancacazo. Sus relatos han tenido una Crítica favorable de parte de varios medios especializados en literatura, logrando posicionarse como una voz fresca dentro de la narrativa chilena. Nuestro editor Gonzalo Vilo, pudo contactar al escritor y realizar esta interesante entrevista.


Por Gonzalo Vilo




1.¿Cómo se generó este gusto por la literatura y por escribir? ¿Qué autores marcaron tu formación literaria? 


R. En mi casa había una biblioteca con libros de la Quimantú. Fueron lo que se lograron rescatar ya que mi papá quemó muchos. Además, yo vivía en un población en los años 80, donde no todo el mundo tenía tele, así que la lectura era la mejor compañía o la radio, los radio teatros. Suena a siglos atrás, pero la verdad en Parral eso muy común. Ahí nació mi gusto por leer, un poco para soñar, para viajar mentalmente. Mis autores preferidos eran y aún lo son Jack London, Ray Bradbury, Poe, Manuel Rojas, Rulfo, Borges. Luego con los años, conocería a otros autores: Auster, Houellebecq, Perec, Calvino, Bolaño. Sin embargo, los que me marcarían serían los libros de comics, aluciné con Sandman de Neil Gaiman, con Watcham y From Hell de Moore, con Black Hole, Mous, El Eternauta, Hellblazer, por nombrar algunos.





2. ¿Cómo es el trabajo que realizas para escribir tus historias? ¿Hay un arduo proceso de construcción y corrección de tus relatos? 





R. Generalmente leo cosas de temas que me interesan, sobretodo noticias. Escribo con algunas ideas fijas y luego me dejo llevar. Corrijo, analizo, borro, agrego cosas; pero la verdad que poco. Prefiero mantener el espíritu original, aunque este sea defectuoso. Es como el glitch , en la estética del error. Un disco rayado sigue siendo un disco. Pienso harto eso sí antes de escribir. Anoto cosas, ideas, busco fotos, las mezclo con recuerdos, trato de que esas historias se vuelvan mías, sentirlas vivas. Pienso en el humor también. No sé si eso le logra.




3. En este sentido ¿Qué piensas sobre las inseguridades que tienen ciertos escritores al momento de escribir? ¿Cómo se logra superar eso? 

R. En mi caso yo hablo de las desvergonzura, es decir, escribir sin miedo a lo que dirán. Pasé muchos años siendo rechazado en la escuela de cine donde estudié o las editoriales que visité. Sé que mis relatos son extraños o por lo menos se sienten así. No lo busco, pero me salen así. El otro me llegó un informe de una editorial donde me decía: "este libro es raro, lo más seguro que le guste a niños extraños". Me dio risa la verdad, no supe muy bien cómo interpretarlo. Intento construir universos. Yo lo llamo folk gotic, por el grado de oscuridad que tiene, aunque no se asemeja en temas para nada al gótico. Lo del folk es más bien por la búsqueda de la oralidad al momento de contar una historia. Quizás lo más apropiado sea llamarlo realismo abstracto. Pero la verdad son conceptos para darle un aspecto lúdico. Nada es tan categórico, nada es tan serio.










4. Tu libro Que sabe Peter Holder de Amor es tu obra más reconocida ¿Cómo fue el proceso de construcción de estos relatos? Y ¿Qué tan difícil fue publicar?





Es un libro que nace de varios cuentos que ya tenía. En ese momento me habían echado de una serie que estaba escribiendo. Los productores nunca confiaron en mí, eso lo sentía en cada reunión. Ninguna idea le gustaba. En ese contexto decidí salirme un rato del medio. Armé mi libro, en el proceso fui papá. Me rechazaron en varias editoriales, no eran lo que buscaban. Un día Ales, mi señora, recibió el dato de Chancacazo. Ella fue y los convenció. Estuve un año corrigiendo el libro. A Diego le había gustado. Pero no sé, no me sentía seguro. Hasta que ya salió y listo. Fue sin ninguna expectativa. Era sólo publicar. No esperaba críticas ni nada. contacté a varios escritores que podrían presenta el libro, pero todos me dijeron que no podían. Le pedí a un amigo que escribiera la solapa, tampoco quiso. Nació solito. Ahora entiendo también que es así. A muchos les pasa de la misma manera.






5. En varios relatos de tu libro el personaje Peter Holder aparece con un aura de misterio inquietante ¿Cómo nace la idea de este personaje? 

R. Es un personaje real. Todos los personajes del libros son reales. Son situaciones. Yo conocí a Peter Holder. Nos tomamos un par de cervezas en bares perdidos en Osorno de los 90. Lo vi bajo la lluvia, en la niebla. Era amigo del diablo. A veces le preguntábamos que opinaba el diablo de nosotros y nos dictaba el futuro. En esa época muchos amigo murieron en el desenfreno, en la soledad, en la melancolía. Mis amigos del sur, cuando leyeron el libro, sabían que era todo verdadero. Lo que pasa es para la gente lo extraño es ficción. Y yo me fijo en eso, en los espacios vacíos de la ciudad, en la voz en off cuando caminas por la calle. Tu vida la juegas en cada segundo, en un camino a media noche, mientras le das la leche a tu guagua, al despedirte de un amigo que nunca más verás, al dar un beso profundo de amor sabiendo que nada, pero nada dura para siempre.







6. Aviones y Hoteles, Juegos de Seducción, Nocturama y el que le da el título al libro son relatos, en mi opinión, excelentes, con un gran desarrollo de la historia y los personajes. ¿Estas conforme hasta ahora con la llegada que ha tenido con el público, y con la crítica? ¿La tomas en cuenta?




R. De verdad todo fue una sorpresa. No esperaba una recepción así. Han pasado un poco más de tres años y hay gente que lo ha leído y al parecer ha tocado algunas fibras, me escriben, eso no lo esperaba para nada. Trato de no tomar en cuenta la crítica. La critica te obnubila, te hace perder las señales de ruta. Al final entiendes también que la crítica es política, es ensalzar a tus amigos. Paradójicamente, tuve muy mala critica del Clinic, a esa altura habían aparecido varias críticas muy buenas, en medios masivos. Pero la crítica del Clinic era criticando a los otros críticos. 

Me daba lecciones de cómo se debía escribir el realismo. Pero yo nunca plantee mi libro desde ahí, pero fue porque un crítico en La Tercera habló de que mi libro era realista. La verdad le estaba contestado al otro crítico. Ahí entendí que eso es basura la verdad. Ales es mi critico, si logro emocionarla, sé que la cosa va por ahí. Si no me dice nada, es porque es una mierda. Una vez publiqué un libro que se llamaba de Fines Seculares, con unos amigos. Una de las criticas era que yo escribía bien. Me enojé. Lo mínimo que le pides a alguien que quiera escribir es que escriba bien. Pasaron 16 años para publicar de nuevo, necesitaba escribir bien, pero tener una voz. Y en eso estoy, buscando la voz. Lo que algunos llaman El Duende. Busco el duende, ese momento lúdico donde te conectas contigo mismo. No sé si la encuentre.





7. ¿Cómo va el trabajo de tu novela Educando Mutantes? ¿Va en la línea de los relatos que escribes en tu blog? 



R. Educando Mutantes lo tengo ahí. Pero claro lo que busco va por ese camino. Me interesa abordar los tema desde los géneros. Terror, ciencia ficción, pero la tengo ahí. Ahora saldrá un libro infantil que escribí junto a Ales Villegas, mi esposa. Se llama El gato que nos ilumina, por Planeta. Es más poético. El próximo año saldrá otro libro, un novela que ahora estoy corrigiendo que se llama Dead Man writting, el titulo puede cambiar, también por Planeta. El editor dijo que era una novela muy extraña y por eso quería publicarla (para variar me había ya rechazo en otras editoriales) y ahora ando buscando una editorial para otra colección de cuentos, tentativamente se llama La miseria es una mariposa. Son de terror o por lo menos eso creo.




                   




8. Por último ¿Cómo se gestó el acercamiento con la editorial Chancacazo? ¿Quedaste conforme con su trabajo? Y, en este mismo punto, ¿Cuál es tu opinión sobre esta editorial y el mundo de las editoriales independientes? ¿Crees que su aporte es importante? 



R. A mí en lo personal me gustó mucho el proceso con Chancacazo, muy respetuosos, con Diego Álamos (ahora ediciones del desierto) hicimos un trabajo de afinación. Él le dio el tono de relato más onda Carver, a quien nunca he leído. Tuvimos problemas si en la afinación final, se nos pasaron errores ortográficos imperdonables, pero bueno, ya eso ya fue. Siento que las editoriales independientes son un real aporte, han permitido que autores como yo y otros puedan publicar. En caso contrario nunca habría publicado. Si ahora lo haré por Planeta es porque estuvo Chancacazo antes. Lo mismo les pasa a otros autores. Las editoriales independientes se la juegan contigo, con los pocos recursos que tienen, porque sienten que ese libro debe salir a la luz.


















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