sábado, 28 de enero de 2017

MACARENA SOLIS

Macarena Solís es una escritora oriunda de Valdivia, Chile. Se inicia en el ámbito literario con la publicación de “La marca del fuego” (Editorial Oximoron). Hoy la destacamos con algunos de sus versos



















"Mi verdad no necesita
embalsamarse
para obtener la vida eterna.
Arde en una pira
y es en sí misma templo."


*


La muerte no es otra cosa
que la última broma grotesca
de un dios sordo y ciego
a cualquier suplica
y cualquier oración.


*


Navegantes y cigarras.


Perturbando por siempre los impulsos
cruzo las piernas


y contengo la carcajada
que viene siempre a delatar.


Sobre el lomo de un ballenato amarillo
vuelve de pronto la certeza,


vamos a seguir siendo, 
tú y yo,
un relámpago en silencio
estallando
en el punto ciego 
del entendimiento de Dios.


*


Como una suplica que elijo no escuchar
tu voz se pierde en el eco de los nudillos reventados sobre el poste.


Un grito ahogado que no alcanza a ser abrazo
no alcanza a ser razón.


Se apaga bajo los pies de la niña furiosa,
se vuelve moho en la ventana quebrada que nunca quisiste ver.


No queda tiempo, no queda espacio hoy
no es posible la redención,


Solo los asesinos
bajo la bruma de un inverno que no pasa
con las cabezas gachas,
siluetas, testigos indiferentes
de la más baja traición.


*


Toda la deformidad concluye
en un silencio amable entre dos extraños,
temo escuchar un grito
pero no moveré mis dedos,
la justicia deja un sabor horrible al fondo de mi boca,
Quiero apagar las luces
y tenderme de espaldas bajo el sol.


*


Entre las manos
de una señora cuyo nombre desconozco
cabecea y muere mi gato,
la tarde es tibia.


Con fuerza entra
a través de los ventanales
una ráfaga de viento fresco.


Entre risas,
desconocemos el estertor
de su saliva de infante estúpido
ensuciando
por minutos
la pulcra mesa de la habitación.





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